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Qué bonita se ve Elba Esther en Televisa

Ojo por ojo

Álvaro Cueva

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  • 2009-06-21•Acentos

Yo ya no sé qué me da más miedo: si el hecho de que Televisa esté trabajando en alianza con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) o que Emilio Azcárraga y Elba Esther Gordillo hayan interrumpido la señal de Televisa para anunciárselo al mundo entero.

Aquello fue demasiado impresionante. Déjeme le explico para que entienda la magnitud de nota de la que le estoy hablando: el nivel de poder que Televisa ha alcanzado en los últimos años se ha vuelto inmenso, preocupante.

Inmenso porque, aunque tiene competencia, es como si no la tuviera, y porque su influencia es tan grande que rebasa el ámbito de la comunicación.

Preocupante porque cuando una empresa impacta de semejante manera, rompe el equilibrio de fuerzas y ejerce otro tipo de presiones.

A este punto súmele ese peculiar argumento que a la gente de Televisa le gusta utilizar a manera de mecanismo de defensa en conferencias y encuentros universitarios: la televisión no educa.

Pues no educará, pero a través de la televisión millones de personas aprenden a comportarse, a hablar, a sentir, a vestir y a decidir, entre muchas cosas más.

Qué bueno que no educa, de lo contrario, ante la pésima programación de canales como los de Televisa, usted y yo estaríamos preocupados.

Hasta aquí Televisa. En el otro extremo de esta historia se encuentran los nada edificantes antecedentes del SNTE y de su presidenta, Elba Esther Gordillo.

Pocos sindicatos tienen tanto poder y han recibido tantos ataques en este país como el SNTE.

Si no es por el nivel de los maestros es por las Hummer. Si no es por los contrastes entre derroche y miseria es por sus conflictos con la Secretaría de Educación.

El caso es que ni Televisa ni el SNTE gozan de muy buena imagen y menos cuando se habla de educación. ¡Imagíneselos juntos!

Ahora imagíneselos juntos en plenas campañas políticas y después de escándalos, como el de los baños de las primarias públicas mexicanas. ¿No es como un golpe al cerebro?

¿Y para qué se juntaron Televisa y el SNTE? Se supone que para la producción de un programa de concursos titulado Todo el mundo cree que sabe, que es una versión legal o ilegal de un formato estadunidense llamado Are you smarter than a 5th grader? que ya se ha hecho en otras partes del mundo bajo nombres como ¿Sabes más que un niño de primaria?

¿Qué tiene de malo que exista una alianza entre Televisa y el SNTE si no es la primera vez que Televisa produce informerciales disfrazados para alguna autoridad (Guía de padres) ni la primera que el SNTE se involucra con la televisión (Telesecundaria), y si Todo el mundo cree que sabe es tan inofensivo como De por vida Bancomer?

Que hay demasiadas casualidades alrededor de este negocio, que la suma de los poderes de Televisa y el SNTE puede crear un monstruo imparable y que, a partir de esta alianza, los intereses del consorcio de Emilio Azcárraga se pueden llegar a manifestar a través del SNTE y los del sindicato de Elba Esther Gordillo a través de Televisa.

Una cosa es una relación medio-cliente. Otra, una alianza. Y esto no se anunció como cuando se anuncia la llegada de un cliente, se anunció como cuando el Presidente de la República le da sus mensajes a la nación.

¿En qué me baso para decirle esto? En que Televisa interrumpió su señal para presentar a Emilio Azcárraga rindiéndole pleitesías a la maestra Elba Esther.

¿Cuándo había visto usted que la programación de El Canal de las Estrellas se interrumpiera ante la llegada de un cliente? ¡Cuándo!

Por si esto no fuera suficiente, Are you smarter than a 5th grader? no es un programa educativo ni diseñado para mejorar la imagen de los maestros.

Es un show a través del cual la televisión se burla del pésimo nivel de cualquier alumno y de cualquier maestro. ¡Qué acaso nadie lo vio con atención!

No, pero espérese, también está el tema del origen del dinero que el SNTE le dio a Televisa para la producción del programa, la selectividad de Televisa a la hora de elegir a sus clientes, la selectividad del SNTE a la hora de elegir a sus medios.

Y lo más delicado de todo, el seguimiento noticioso que Televisa le va a dar a dos entidades tan importantes y polémicas como el SNTE y Elba Esther Gordillo a partir de esa firma.

Sí es como para tener miedo. ¿O no?

¡Atrévase a opinar!

alvarocueva@milenio.com