Historias:
Valeria y Jimena exigen el apoyo de su presidenta
2009-05-13•Política
Lo que eran unas vacaciones por México resultaron ser todo un viacrucis para dos argentinas varadas en un hotel del Distrito Federal, debido a la cancelación de vuelos entre Argentina y el país por la emergencia sanitaria de la influenza humana.
A pesar de que los gastos de hospedaje y alimentación están siendo pagados por la embajada de Argentina, en un hotel que por noche cobra mil 521 pesos, las extranjeras están desesperadas por regresar a Buenos Aires, con su gente, con su familia.
Valeria Gauna, de 27 años y estudiante de psicología en la Universidad de Buenos Aires, llegó a la Ciudad de México a principios de febrero, sus vacaciones consistían en visitar la capital, Oaxaca y Costa Rica en compañía de una amiga.
Ella tenía que regresar a principios de mayo, lo que hasta hoy no ha sucedido, pero eso ahora ya no es su único problema, el flujo de efectivo también se ha vuelto una de sus preocupaciones que aumenta al pasar de los días.
El pasado 28 de abril Argentina anunció la cancelación de sus vuelos hacia y procedentes de México, como una medida para proteger a sus ciudadanos, y mandó un avión procedente de ese país para sacar sólo a 203 argentinos varados por esta cancelación de vuelos; sin embargo, esta medida protectora no benefició a todos sus compatriotas, como fue el caso de varios sudamericanos, los cuales ahora han sido alojados en el hotel Geneve, que se ubica en Londres 130.
Valeria fue una de las argentinas que no pudieron abordar ese exclusivo avión, se sentía discriminada, excluida, no entendía cuál era la diferencia entre ella y sus paisanos; gente de la embajada le explicó que no podía abordar por contar con un boleto directo a Argentina, le recomendaron viajar a un país de Centroamérica y que de ahí el Estado mandaría por ella. La idea no le resultó tan sencilla como se la plantearon, pues los recursos no le eran suficientes, al final de cuentas ella sólo venía de vacaciones con mochila al hombro.
Como respuesta, la embajada le proporcionó alojamiento y alimento, pero lo que ella quiere es regresar a casa, el dinero se ha terminado, vive recluida dentro de un hotel de lujo, del cual no puede salir porque no tiene dinero para “moverse por la ciudad”, como ella dice. Mientras está a la espera que le llamen de la sede diplomática para que le digan cuándo puede regresar a su casa.
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Caso similar es el de Jimena Saucedo, chef de 36 años, ella llegó el 15 de marzo y vino a pasar unas semanas en varias ciudades de Quintana Roo, en su tercera visita a México.
Al igual que Jimena, la cual conoció en el hotel donde fueron recluidas por la embajada de su país, aunque reconoce que en todo momento le han brindado apoyo, pero eso ya no es suficiente, “en mi vida voy a pisar un hotel tan lujoso como éste, pero de qué me sirve estar hospedada aquí si no tengo dinero para salir a conocer”, se lamentó Jimena.
A ella le gusta viajar mucho, siempre anda con un sleepingbag en la espalda, “no estoy acostumbrada a los grandes hoteles, estoy agradecida con la embajada por instalarnos en este hotel, que sé le ha de estar saliendo muy caro, pero aunque la jaula sea de oro no deja de ser prisión”, remató.
Todos los días están en contacto con la embajada, que es la que les pide que tengan paciencia, mientras tanto, en el hotel Geneve siguen llegando más argentinos. Todos en la misma situación, sin poder regresar a casa.
Las ciudadanas argentinas piden a Cristina Fernández de Kichner se responsabilice por ellas y envíe un vuelo o restablezca este medio de transporte, “al tomar esta medida el gobierno (de Argentina) no tomó en cuenta a las personas que están en nuestra situación… nos sentimos discriminadas por nuestro propio país, que nos quita el derecho y la libertad de volver casa”.
En una entrevista con MILENIO agradecen al pueblo mexicano toda la hospitalidad y atención que les han brindado, “aun con esto volveríamos a visitar este país” reconocieron las dos argentinas casi olvidadas por su nación de origen.






