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Potro Mundialista
2009-05-13•Futbol Mexicano
El cántico “Potros, Potros” estalló en la tribuna hasta el minuto 90. Fueron mesurados, aunque desde antes sabían que Cruz Azul no les haría daño. Gabriel Pereyra alentaba a su público a la explosión azulgrana y al final las lágrimas y abrazos, los brincos en el centro del campo de los jugadores, las playeras destacando la conquista del título de la Liga de Campeones de la Concacaf con el grito de guerra de los Potros en el ambiente.
Atlante pudo ver a un grande como Cruz Azul de reojo y por debajo del hombro. En la serie de la Final de la Concachampions no le hizo sombra, lo respetó como si los papeles se hubieran invertido. Los Potros serán de la élite del futbol, del primer mundo, ya tienen su pase al Mundial de Clubes con justicia, pues la ineficacia cruzazulina no es de su incumbencia.
Un equipo modesto, de jugadores de poco glamour, pero entregados y aferrados al reconocimiento. Es cierto que no tuvo mucha batalla. Ayer, La Máquina simplemente fue a Cancún a que no le metieran más goles. Con los dos de la ida tuvieron los cementeros y eso que Atlante tuvo para hacer un par más.
Por conducto del Hobbit Bermúdez, de Giancarlo Maldonado, de Luis Gabriel Rey o del ex cruzazulino Gabriel Pereyra, quien no se cansó de burlar al paraguayo Carlos Bonet. No fueron arrolladores, pero sí superiores.
Atlante sabía que tenía que hacer el mínimo esfuerzo, que el marcador era suyo, y aún así, salió desde el primer minuto a buscar la portería rival, eso sí con mucha mesura.
La defensa azulgrana se comportó a la altura cuando fue requerida. Es destacable la labor de Fernando Navarro, por derecha, quien frenó en varias ocasiones a Alejandro Vela, aniquilando cualquier posibilidad por esa banda.
Y claro, está de más hablar de labor del arquero argentino Federico Vilar; sigue siendo de lo mejor en su equipo, fundamental en cualquier aspiración y pilar en los logros de los Potros.
Ayer en las llegadas que tuvieron los cruzazulinos, de las más importantes una de Zeballos y un contraremate con la cabeza del Cata Domínguez, impidió que el balón entrara en su portería. Mucho trabajo no tuvo.
Cruz Azul, en cambió, trató de hacer un duelo equilibrado; no se precipitó al atacar, aunque el marcador así se lo demandaba. Se concentró en no cometer errores de media cancha hacia al frente y al menos, aunque la casusa se perdió, encontraron en la defensa un poco más de orden. Julio Domínguez y Joaquín Breltrán se vieron como en sus mejores momentos y Alejandro Castro, como tercer central, hizo bien su trabajo.
Sin embargo, las carencias en la ofensiva no se pudieron cubrir del todo. A Javier Orozco le faltó nivel para este encuentro, tuvo un par de oportunidades que no supo aprovechar. En una tenía a Beltrán solo por el lado izquierdo, pero prefirió tirar y erró.
Zeballos no es ni el fantasma de lo que mostró cuando llegó al cuadro de La Noria y eso en la evaluación final de la directiva le puede afectar.
A Cruz Azul le faltó agresividad, pero eso no es culpa del entrenador Robert Dante Siboldi, con pocos días al mando, era imposible darle otra cara a este equipo, aunque confiará cien por ciento en las ganas de sus jóvenes de la Primera División A, a los que metió de cambió.
Seguramente, para el próximo torneo, se verán muchas caras nuevas. No había otra forma de despedirse de los cruzazulinos, se les notaba esfuerzo, pero poco futbol.
A los Potros habrá que verlos en el una instancia internacional, porque no es lo mismo ganarle a los equipos del área de la Concacaf, que a los gigantes del mundo. Por el momento, la gloria, el mérito y la ilusión, nadie se las quita a los azulgrana.
Atlante 0 - 0 Cruz Azul
Global 2-0
Estadio Andrés Quintana Roo
Capacidad: 22 mil
Asistencia: 18 mil (81 %)
Árbitro: Armando Archundia






