Bajo la influenza: Costos de hacer buena letra
Día con día
Héctor Aguilar Camín
Es posible que el enorme costo global que México pagará como sede de la influenza porcina, se deba a que cumplió hasta el exceso con lo que le exigía la comunidad sanitaria mundial. Esta es al menos la conclusión de un extraordinario informe académico escrito por Bradly J. Condon y Tapen Sinha, autores de Global Lessons from the Aids Pandemic (Springer Verlag, 2008) y maestros del ITAM.
Traduzco libremente su resumen ejecutivo (El informe completo puede leerse en el sitio nssr.com bajo el título garciamarquiano: “Chronicle of a Pandemic Foretold”):
La epidemia de influenza A (H1N1) fue el primer indicador de la efectividad de los preparativos pandémicos que los países pusieron en marcha por la epidemia SARS de 2003. China fue criticada entonces por no informar rápido del brote. Esto llevó a establecer en la Organización Mundial de la Salud mayores exigencias informativas.
“En el caso de la influenza de 2009, México y Estados Unidos cumplieron con su obligación de informar a la OMS de los brotes. Pero la información se retrasó porque los brotes coincidieron con la temporada normal de influenza. La OMS declaró una emergencia internacional de salud a las 48 horas de que los laboratorios confirmaron que los virus mexicanos y estadounidenses eran nuevos.
“La OMS recomendó no establecer restricciones de viaje y comercio, pero muchos países la ignoraron. Y se aplicaron restricciones más severas a México que a Estados Unidos.
“La falta de laboratorios adecuados impidió a México para establecer con rapidez las causas de muerte y enfermedad reportadas. Pero México mantuvo al mundo informado de los detalles de la epidemia con honestidad y transparencia, siguiendo en todo las directrices de la OMS.
“Esto creó la impresión de que la epidemia de México era mucho más grave que la de Estados Unidos. Mientras México reportó diariamente sus casos sospechosos, Estados Unidos reportó sólo los confirmados.
“Se propagó la idea de que México estaba más afectado y era el probable foco del brote. En cuanto México pudo hacer sus propias pruebas, limitó su información también a los casos confirmados.
“La respuesta de muchos países a la conducta transparente y abierta de México puede inducir conductas menos abiertas de los países respecto de amenazas públicas a la salud brotadas en su territorio.
“La respuesta de muchos al manejo ejemplar de la crisis hecha por México, puede aumentar los riesgos sanitarios para todo el mundo en las siguientes pandemias.”


