Encuesta Nexos
Truenan mexicanos a la clase política
2009-04-23•Política
La ciudadanía está “desencantada” de la democracia, reprueba la actuación de los políticos y estrategias como cierre de carreteras, toma de tribunas, realización de marchas y desnudos para exigir solución a alguna demanda.
Así lo demuestran los resultados de la primera encuesta nacional “Debate sobre la discordia y la concordia entre los mexicanos”, organizada por la revista Nexos, aplicada a 800 personas de 40 ciudades de la República.
Durante la presentación en la Universidad Iberoamericana, el escritor y columnista de MILENIO Héctor Aguilar Camín consideró que los datos demuestran que “quizá no tenemos los políticos que nos merecemos o el gobierno que nos merecemos, pero quizá como sociedad sí tenemos los políticos y el gobierno que se nos parece”.
Se pidió a los ciudadanos que calificaran a los políticos en una escala del 1 al 10. En la tolerancia a las diferentes formas de pensar, los calificaron con 5.4; en la aprobación de leyes por el bien común obtuvieron 5.3; en la disposición al diálogo 5.2; rectitud en el comportamiento público y privado 4.9, lo mismo que en el respeto a las instituciones.
Con 4.7, son calificados en torno a su capacidad para llegar a acuerdos en las Cámaras y en la representación de los intereses de la sociedad; 4.6 en la transparencia y rendición de cuentas; 4.4 en la cercanía con la gente y el aspecto peor calificado, con 4.2, su congruencia entre lo que dicen y lo que hacen.
De los encuestados, 98 por ciento está en desacuerdo con las agresiones físicas entre grupos políticos; 97 por ciento desaprueba los enfrentamientos físicos con la policía y el Ejército, 96 las agresiones verbales, 88 por ciento los desnudos públicos, y 84 reprueba los bloqueos de carreteras, casetas y puentes.
Aunque los mexicanos consideran que la tolerancia y la conciliación son factores de la vida democrática, José Carlos Castañeda, editor de la revista, consideró que existe una contradicción, toda vez que una tercera parte de los encuestados considera que la conciliación entre los políticos es una “debilidad”.
“Hay una parte del imaginario popular que tiene una visión absolutamente antidemocrática que piensa que cuando llegas a negociar es porque está ‘traicionando’ y entonces lo que debería hacer es imponerse y ganar la discusión, convencer e imponer sus ideas”.






