Burocracia Mórbida
DRAGONES
Eduardo Holguín
Mientras que la mayoría de los ciudadanos andamos de “cuenta chiles” para salir adelante con el chivo de la semana, mientras que las pequeñas, medianas y grandes empresas enfrentan las de Caín para solventar sus obligaciones fiscales, laborales y financieras el gasto corriente del sector público se mostró 26% más alto que la recaudación tributaria. (Cifras registradas en el periodo enero-febrero del presente año).
Eso quiere decir que se utilizaron parte sustantiva de los excedentes petroleros para financiar la diferencia entre los ingresos fiscales y lo que eroga, por concepto de servicios y nómina, el Estado Mexicano.
Habría que señalar que, en el primer bimestre, la nómina absorbió por si sola el 61% de los ingresos tributarios.
Dicha información la presentó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) con la intención de destacar que las medicinas para curar la obesidad del aparato gubernamental no han dado muy buenos resultados que digamos.
Y el organismo dependiente del Consejo Coordinador Empresarial. se refiere específicamente al “Programa de Retiro Voluntario” promovido, hace algunos años.
Y estoy de acuerdo con el CEESP cuando concluye que la obesidad del aparato del Estado Mexicano tiene relación directa con la improductividad de muchos de sus elementos.
No de todos, que hay honrosas excepciones, pero si de una gran parte que se caracteriza por su falta de capacitación y rezago competitivo.
No necesitamos de estudios concienzudos para saber que el sector público es refugio de miles que nunca serían contratados por la iniciativa privada.
Y que “están ahí” por palancas, prerrogativas sindicales y porque en la mayoría de las oficinas públicas el modelo de competencias laborales es solamente un sueño guajiro.
No sería justo omitir que en los gobiernos, lo que no hacen los muchos, lo hacen los pocos, y que hay burócratas y funcionarios que chambean más que cualquier asalariado de firmas empresariales.
Pero el hecho es que la improductividad burocrática impacta sustantivamente en las competencias y en las capacidades del sector público para poner en marcha y administrar los planes anti-cíclicos.
El hecho es que las cosas en el palacio siguen caminando lentas, muy lentas para lo que demanda una emergencia como la que sufrimos todos los mexicanos.


