Las Chivas no caminan

Vence Tigres a Guadalajara, respira en el tema del descenso y dejan hundido al Rebaño Sagrado, que liga su tercera derrota y perfila un cambio en el timón.
  • 2009-03-22•Futbol Mexicano

Amaury Ponce se lleva la marca de Viniegra.
Amaury Ponce se lleva la marca de Viniegra.

Hay triunfos que se consiguen sólo con base a deseos y lucha, y tal parece que José Pekerman ha entendido por fin esa máxima de disputar el descenso. Y es que el técnico argentino logró por fin su primer triunfo al frente de Tigres, al vencer con un agónico 1-0 a las Chivas, en duelo en que los regios sacaron la garra, colmillo, y mucha disposición. Las Chivas siguen mal y de malas en el torneo y si no consiguen resultados pronto, la cabeza de Efraín Flores estará en juego, ya que Vergara, sabemos, no se tienta el corazón con sus timoneles.

El plantel auriazul dejó ayer el estilo fino que buscó las últimas fechas, para defender con las uñas un gol de Pedro Benítez sobre el final del primer tiempo, ante el acoso rabioso del cuadro tapatío. El premio: un auténtico tanque de oxígeno en la tabla del descenso, al despegar seis puntos del Necaxa, que perdió anoche en Pachuca, y que se combinó también con el tropiezo de Indios, nuevo sotanero en la porcentual tras ser goleado en San Luis por los Gladiadores.

La fórmula de Tigres modificó totalmente respecto a los primeros tres partidos con Pekerman, al pararse el plantel con línea de tres centrales: Benítez, Rivas y Molina, y con Castro y Viniegra en los carriles. Nada de salir jugando de atrás como antes.

Hugo Sánchez, en tanto, cumplió la misión de marcar personal al enganche rojiblanco, Marco Fabián, quien acabó vencido en la tarea, y salió de cambio más tarde. Francisco Acuña, que no había jugado con Pekerman, recibió la confianza, pero con una función de volante para tapar la salida de Ramón Morales.

Fue así que Tigres utilizó sólo los balones parados para crear peligro sobre el marco de Luis Michel, especialmente los tiros de esquina, donde puso en serios aprietos a la zaga visitante.

De hecho, al minuto 21, Lucas Lobos cobró con veneno un tiro de esquina por la izquierda y Omar Bravo envió de cabeza el balón a las redes, pero el árbitro anuló la jugada por una inexistente falta en el área tapatía.

El fallo arbitral dejó molestia en la hinchada, pero la justicia llegó al 40’, cuando en un tiro libre de Lucas, Benítez se anticipó a Reynoso en el área, y clareó de cabeza a Michel, para el 1-0 que hizo estremecer el coso nicolaíta. Fue entonces que llegó el sentido de supervivencia de los auriazules, que apertrechados a piedra y lodo se dedicaron a capear las embestidas rivales, cada vez más predecibles al paso de los minutos del complemento.

Pedro Benítez festeja su anotación, la cual le dio la victoria a Tigres.
Pedro Benítez festeja su anotación, la cual le dio la victoria a Tigres.

Incluso, la contra por poco le funciona a los regios, que al 63’ estuvieron cerca del segundo, cuando Lobos puso a Bravo mano a mano con Michel, pero el mochiteco estrelló el esférico en el pecho del guardameta.

Aún Chivas se complicó más al 93’, cuando el relevo Francisco Mendoza se hizo expulsar en una acción cerca de su tiro de esquina. Ya en tiempo de compensación, y con 19 jugadores en el área felina, entre ellos los relevos Chícharo y Borgetti, El Conejo se colgó con dificultades del balón, para apagar el último centro del Rebaño, que murió con el silbatazo de Manuel Gómez, para la euforia de la hinchada local.

Tigres retomó el camino, pues las llamas del descenso recibieron un cubetazo de sudor.

Efraín Flores ni se preocupa

Tras la victoria de 5 por 0 en la Jornada 8 ante Pachuca, Guadalajara no solo no ha podido ganar, sino también ha sufrido una sequía de goles, ante Jaguares, Atlas y anoche en contra de Tigres se confirmó.

A pesar de esto, el técnico del Rebaño Sagrado no piensa que su puesto peligre y dijo sentirse despreocupado de poder dejar al equipo tapatío.

“Ser director técnico no solamente de Chivas sino de cualquier otro equipo, cuando pierdes tres veces seguidas, seguramente puede pasar (el cese), pero no me detengo ni me preocupo en eso, mi única preocupación es que el equipo retome la energía, el futbol que sabe hacer”, comentó Efraín.

La derrota sufrida anoche en el Estadio Universitario, fue dolorosa sobre todo para un equipo que está acostumbrado a ganar y estar en los primeros planos.

“No es nada agradable (la derrota) y menos tratándose de un equipo como Chivas, que la costumbre y la tradición es ser ganador, el hecho de que los últimos tres partidos sean derrotas hay lógicamente tristeza, hay molestia”, señaló.

Para Flores, su equipo fue vulnerable a la defensiva, sobre todo, en el juego aéreo, el cual termino siendo el punto débil ante los felinos.

“El juego aéreo (falló) estábamos haciendo un partido muy ordenado, estábamos equilibrados, sí nos faltaba más llegada al área de Tigres, el control lo teníamos nosotros de la pelota y desafortunadamente en cada balón parado nos cabecearon cuatro veces y una de esas fue gol”, indicó el técnico de Chivas, quien seguramente tendrá una charla amarga con Vergara. (Redacción | Monterrey)

“Yo soy Chiva”: Omar Bravo

Lo lleva en la sangre, hoy por fuera viste la piel de Tigre, pero Omar Bravo siempre será Chiva y no descarta volver al Guadalajara cuando finalice el Clausura 2009. Durante 77 minutos que jugó ante su ex equipo, quien lo vio nacer y crecer como futbolista, el corazón de Bravo no se dividió: “Es un partido especial, siempre voy a ser Chiva, eso es la verdad, pero soy un profesional, ahora estoy acá con Tigres y debo dejar la piel en la cancha y dar todo para este equipo”, declaró el mochiteco.

Al terminar el encuentro, Bravo salió del vestidor de Tigres y se dirigió al de Chivas: “Me da alegría, porque fue parte de mi familia, con ellos crecí, con Magallón, Medina, Michel, Reynoso, desde la casa club”, expresó Omar. “Ya veremos en el verano, ya después decidiremos”. Su préstamo es sólo por el Clausura 2009, pero Tigres podría hacer efectiva la opción de compra con el Deportivo La Coruña. (Jessika Méndez)

Óscar Adrián Velázquez | Monterrey