No obstante, la reforma electoral puede tirar sus eufóricas predicciones

Júbilo petista o catarsis de Marzo

Los dirigentes del PT comparten, estos días, un estado de ánimo más que entusiasmado, furibundo. Calculan que con López Obrador obtendrán entre 55 y 60 diputados.
  • 2009-03-22•Política

El Partido del Trabajo organizó un encuentro de líderes socialistas de AL
El Partido del Trabajo organizó un encuentro de líderes socialistas de AL Foto: Paola García

Acualquier observador le parecerá inverosímil la festinación de cuentas electorales del Partido del Trabajo. Lo repiten entre ellos; así lo presentaron a los líderes socialistas de América Latina que reunieron en la Ciudad de México del 19 al 21 de marzo.

Los mismos cálculos, reitera a MILENIO uno de sus nueve dirigentes principales, Reginaldo Sandoval Flores: “Nosotros, como PT ganaremos unos 25 distritos de mayoría… aparte obtendremos alrededor de siete diputados plurinominales por cada una de las cinco circunscripciones. En total nosotros tendremos una bancada de 55 a 60 legisladores…”

¡Eso es demasiado. No es creíble! —reacciona el reportero, que relaciona la historia del PT, las tendencias de su voto duro y sabe del escenario de nuevas leyes que castigan a los más pequeños y los obligan a una competencia feroz con los tres grandes y entre los mismos partidos de izquierda.

“No es ninguna exageración. Sabemos que es mucho eso, pero estamos seguros que la coyuntura nos favorece. Haremos fallar a todas las encuestas… La definición de Andrés Manuel López Obrador es la clave. La coalición polarizará cada estado; en unos iremos contra el PAN, en otros contra el PRI y en otros, como Zacatecas, Michoacán y Guerrero, competiremos contra el propio PRD, colaboracionista de Los Chuchos… En el DF ya fueron arrasados… Se quedarán con el cascarón.”

Ese es el ánimo de los dirigentes petistas estos días. Ya es la víspera de su convención electoral del 25 de marzo, y el 29 será la del frente bautizado como “Salvemos a México”

De las izquierdas mexicanas, el Partido del Trabajo recién cumplió 18 años de haberse originado entre comités populares del norte del país.

La trayectoria electoral del PT tiene una lógica de permanencia y desarrollo paulatino. Sus datos en el Instituto Federal Electoral indican bien sus zonas de arraigo y un voto duro creciente aunque con lentitud.

Excepto en la primera contienda, en 1991 cuando no alcanzó el 1.5 por ciento de la votación para su registro legal, cuando ha participado con sus siglas (1994, 1997 y 2003) el PT ha obtenido el apoyo ciudadano para rebasar el mínimo de 2 por ciento.

Su voto duro, de acuerdo con los reportes del IFE, de origen está en Chihuahua, Durango, Zacatecas y Nuevo León; pero, además, ha crecido en el Estado de México, Chiapas, Guanajuato, San Luis Potosí, Tamaulipas Tlaxcala y Oaxaca.

En las 11 entidades, los resultados de elecciones intermedias reflejan una alza sistemática de votos y en la más reciente (2003) obtuvo un promedio de 25 mil votos en cada una.

Hoy, según su página electrónica, tiene tres senadores reales y dos prestados por el PRD, nueve diputados federales, 36 locales, unos 40 presidentes municipales y centenar y medio de regidores.

Todo eso indica, tentativamente, que si compitieran solos, sin coalición y sin Andrés Manuel, refrendarían fácilmente su registro. Eso lo saben y con ello han negociado en la coalición.

Asombran los cálculos ambiciosos del PT, porque en diciembre y enero sus discusiones internas valoraban un caudal de dificultades, no fáciles de superar:

Uno. Las nuevas normas obligan a todos los partidos a que consigan votos para sus siglas y ya no puedan repartirse porcentajes en alianzas.

Dos. Son severas las restricciones de gasto electoral para todos en el nuevo modelo, pero especialmente para los partidos emergentes.

El PT recibirá para campañas 62 millones en comparación con el PAN que tendrá unos 230 millones de pesos.

Tres. Esas dificultades para el PT se agravaron por la disputa interna del PRD entre dos grandes corrientes, lo que dificultó la coalición de las izquierdas.

El PT recién sufrió una separación de un sector histórico encabezado por José Narro y otros dirigentes que concurrieron al PRD.

Ninguna de las encuestas realizadas hasta la mitad de marzo les concede más del 2 por ciento a ninguno de los partidos pequeños. El PT ha registrado el 1 por ciento y no más.

Entonces, ¿Por qué dicen que la coyuntura les favorece para un crecimiento más que espectacular?

Reginaldo Sandoval, insiste: “La coalición irá contra la derecha que quiso atajar a López Obrador; la coalición se ligará a la fuerza social desatada por su movimiento, polarizará en cada estado contra el PAN o contra el PRI.

“Nosotros pondremos en movimiento todo lo que tenemos. Seremos la opción de la izquierda genuina, la que no concerta, la que no es cómplice. Y verán como se rompen todas las previsiones, fallarán todas las encuestas…”

Ese el ánimo catártico, más que entusiasta, de los dirigentes del PT, estos días de marzo.

México/Rogelio Hernández López