6 finas estampas

Un cochinero más

  • 2009-03-16•Qrr

Representantes de las distintas corrientes pactaron no agredirse y respetar los resultados finales. “Corriente tu abuela”, nos dijeron cuando les pedimos una palabras para el público conocedor.
Representantes de las distintas corrientes pactaron no agredirse y respetar los resultados finales. “Corriente tu abuela”, nos dijeron cuando les pedimos una palabras para el público conocedor. Foto: Juan Alberto Vázquez

1. Pese al puente que alargó un día más el fin de semana, en algunas casillas como la instalada en el camellón de la avenida Álvaro Obregón de la colonia Roma, hubo colas en distintos momentos de la jornada. Entre que en esa zona viven muchos adictos (a la democracia), otros aprovecharon el paseo por el tianguis dominical que se planta sobre dicho camellón, para votar de pasadita.

2. En la casilla ubicada en el kiosko de Santa María de Rivera, una vecina llamada María Gloria García detectó que a algunos votantes no les estaban sellando el pulgar y que los funcionarios tenía varias credenciales de elector sin dueño. Al reclamar como es debido, desató la furia de una tipa ruda vestida de fiusha que despachaban ahí, le cual le tiró un diente de certero codazo. Doña Gloria mejor decidió replegarse para conservar los dientes que aun le quedaban. ¿Para qué arreglar las cosas con fraude cibernético si se puede hacer a madrazos?

Observadores internacionales se mostraron asombrados por el orden mostrado en el cochinero.
Observadores internacionales se mostraron asombrados por el orden mostrado en el cochinero. Foto: Juan Alberto Vázquez

3. En el Infonavit Iztacalco, en la casilla puesta en la explanada Sirenas, se les daban desde 50 hasta 500 pesos a los atrevidos votantes que sufragaran a favor de los muchachos de la planilla 3 que comanda Pancho Sánchez, candidato a jefe delegacional; Elizabeth Mateos, quien sueña con ser diputada, y Erasto Ensástiga, el delegado actual con licencia, quien añora dar el brinco a una curul, aunque sea local, pues tiene muchos compromisos qué cumplir. Los Mapaches de Madrazo enrojecieron de puritita envidia.

4. En Iztapalapa hubo conatos de violencia en algunas casillas, lo cual obviamente enturbió el proceso. En chinga, el diputado federal Alfredo Hernández Raygoza y el panchovillista David Mendoza dijeron que a ellos no los voltearan a ver. Si aceptaron haber apostado todas sus canicas a la precandidatura de la diputada Karen Quiroga Anguiano, y sentenciaron que pese a desearles lo peor a los simpatizantes de Nueva Izquierda, apoyarían una investigación de los hechos violentos, cueste lo que cueste y caiga quien caiga.

5. Cuando tocó su turno de defenderse, la precandidata Karen Quiroga señaló con su dedo flamígero a René Arce, y dijo segura de sí misma que el hermano de la diputada local Elba García, Rogelio del mismo apellido, había utilizado microbuses para acarrear a sus simpatizantes, los cuales se pueden identificar por una etiqueta verde, un dragón amarillo, un Boing y una torta de tamal. Lo bueno es que las tribus pactaron no agredirse y menos hacerse trampa, que si no…

Candidatos a puestos de elección popular urgidos ya de tomar posesión, para cobrar, cambiar de look y ajuarearse como lo demanda su investidura.
Candidatos a puestos de elección popular urgidos ya de tomar posesión, para cobrar, cambiar de look y ajuarearse como lo demanda su investidura. Foto: Juan Alberto Vázquez

6. Desde la casa de campaña de Marco Rascón, precandidato a delegado en Cuauhtémoc: “Nos están acusando de regalar despensas y de acarreo. Por supuesto que lo negamos. A cambio detectamos que en el monumento a Lázaro Cárdenas (pero también en la Guerrero, en Santa María la Ribera, en Santo Domingo, en el Centro Histórico) llegaron taxis de Los Panteras —grupo afín a Izquierda Unida— y un microbús de la Ruta 22, placas 626015, operando un carrusel. Ese mismo grupo tenía chambeando a gente de Vía Pública vestida de civil. En Manuel M. Flores e Isabel la Católica, llegaban, rodeaban las casillas y ponían a votar a unos 50 chavos. Nosotros esperábamos la trampa, sabíamos que son usos y costumbres pues para ellos es determinante esta elección”. La caída del sistema se quedó perpleja.

Juan Alberto Vázquez