Guanajuato. Pobladores de León y San Francisco del Rincón presentan daños en la nariz y el sentido del olfato

Empresa alemana, acusada de contaminar con cromo

Los afectados defienden la operación de la empresa, pues genera muchos empleos, pero existe una denuncia ante la Profepa, pues los residuos de Química Central de México se encuentran al aire libre.
  • 2009-03-13•DF y estados

Los remanentes son vigilados las 24 horas del día, afirma la compañía
Los remanentes son vigilados las 24 horas del día, afirma la compañía Foto: Especial

Los hombres de San Francisco del Rincón, Guanajuato, pierden el olfato. Desde hace 22 años han estado expuestos a la contaminación que genera la empresa alemana Química Central de México.

La empresa procesa el cromo para curtir pieles y cueros.

Sin embargo, esa sustancia afecta a la población y les produce orificios en las fosas nasales.

Gregorio López Canchola sufre escurrimiento espontáneo de secreciones nasales, constantes dolores de cabeza, hemorragias persistentes, dolores, náuseas y anosmia.

No obstante, él y decenas de pobladores ven estos síntomas como algo “normal”.

“Nos hemos quejado y nadie nos hace caso”.

Los municipios afectados son una parte de León y comunidades de San Francisco y Purísima del Rincón, Guanajuato.

Las quejas comenzaron hace 11 años, cuando el presidente de México, Comunicación y Ambiente AC, Carlos Álvarez Flores, interpuso una demanda ante la Profepa por los altos grados de contaminación de cromo que generaba esa empresa.

Él mismo narra: “Cuando fui a poner la demanda, había una montaña pequeña de residuos de cromo, contenía como 50 mil toneladas. Ahora me dicen que la montaña creció y los residuos siguen estando al aire libre”.

Al igual que el resto de los habitantes, Álvarez Flores no pide el cierre de la empresa, pues genera fuentes de empleo para la región.

La empresa germana “es la principal proveedora para los curtidores”.

Los pobladores sólo quieren que las autoridades ambientales obliguen a la compañía a reubicar sus desechos tóxicos.

Víctor Guerrero tiene carcomido el tabique nasal. Se mete el dedo índice en un extraño hoyo y muestra el hueso picado. “Casi no huelo. Muy poquito”, dice.

Durante 15 años trabajó como “paleador” del cromo en esa empresa. Él cargaba una pala y se dedicaba a sacar el químico de unas pilas para procesarlo.

Ingresó a la empresa en 1978. Desde la primera semana tuvo hemorragias de sangre. “Me salía sangre de la nariz todos los días y me daba mucha comezón”.

Víctor recibe de pensión 260 pesos mensuales, los aporta la empresa.

De acuerdo con cálculos conservadores de Química Central de México, el cementerio tóxico que se encuentra a escasos 100 metros de la comunidad Los Pedroza de San Francisco del Rincón, en las inmediaciones de León, mantiene 30 mil toneladas de residuos de cromo hexavalente. Es una franja de un kilómetro de largo, por 20 metros ancho.

El director de Operaciones y Tecnología de QCM, Francisco García, reconoció que su empresa mantiene ese confinamiento desde hace cinco años.

“Sí tenemos ese confinamiento y hay una persona de nuestra empresa que está vigilando día y noche el lugar para evitar cualquier riesgo”.

La exposición prolongada con el cromo produce necrosis del tabique nasal, es decir, la sustancia hace que el tabique de la nariz desaparezca por completo. El primer síntoma es la hemorragia nasal.

Afectaciones

“Nosotros descargábamos el cromo de los vagones y después se ponía a hervir en calderas”, dice Ángel Aldape. Don Ángel es alto y siempre utiliza un sombrero para protegerse del sol. Ahora es campesino y vive en la comunidad La Puerta de San Germán, Guanajuato. Sólo trabajoó9 meses en las instalaciones de Química Central, pero ese tiempo fue suficiente.

Cierto día sintió dolores y cosquillas en la nariz. Fue cuando vinieron las hemorragias durante nueve meses seguidos. Él no fue el único, narra. Muchos de sus compañeros presentaron el mismo síntoma. Recuerda su trabajo. “Recogíamos el polvo (cromo) con una pala, pesaba mucho pero era un polvo muy fino, no utilizábamos nada, ni guantes”. (León/Redacción)

Claves

Quejas

Pese a los daños causados, la Profepa expidió en 2003 a la empresa Química Central de México un permiso para funcionar, cuyo expediente es V1310183.

Estudios elaborados por investigadores de la UNAM afirmaron que el cromo hexavalente es uno de los materiales más cancerígenos que existen.

En la colonia Las Huertas, del municipio de León, sus pobladores sufren enfermedades desde hace más de 20 años. El cromo fue enterrado en un predio de la calle Limones.

Guanajuato/Alfonso Machuca