Que paguen lo que deben
Cómo cobrarle al Grupo Financiero Stanfraud
• Pueden tomar las instalaciones del Grupo Financiero Stanford al estilo paracaidista del Frente Popular Francisco Villa y de Antorcha Campesina. Después podrían vender en eBay muebles, computadoras, tazas y ceniceros de los edificios.
• Así como los paparazzi acosaron a Sabine Moussier, los defraudados por Stanford pueden acosar a los empleados y directores del grupo financiero hasta que les devuelvan los dólares golondrinos.
• Muchas personas que invirtieron en dólares para huir del peso aprendieron a la mala que, quien ama a Madoff, ama a Stanford. Una empresa juguetera gabacha lanzó un muñeco con la forma de Madoff para golpearlo. Otra manera de recuperar su inversión es vender muñecos con la figura de Allen Stanford para jugar con éste a la Santa Inquisición.
• Paso uno. Un comando formado por defraudados puede irrumpir en el lugar donde esté Stanford para secuestrarlo. Paso dos. Pedirle un rescate a Madoff del monto del fraude. Paso tres. Como Madoff no lo va a pagar, entonces habrá que pedirles a los socios de Allen que le devuelvan lo que les salpicó. Paso cuatro. Amenazar a Stanford con soltarlo en Reynosa. Después de la amenaza, el defraudador paga porque paga.
Otras frases célebres de Ruiz Mateos
El secretario de Economía ha demostrado gran pericia en la defensa del empleo (pues, aunque diga cualquier barbaridad, nadie lo corre). Si bien es cierto que se volvió célebre su sentencia: “El próximo presidente de la República iba a ser un narcotraficante”, nosotros conocemos otras frases suyas más lindas (no oficiales), que obtuvimos chateando con Luis Téllez
“Las narcas nacionales se han cubierto de gloria”
“Si hubiera parque no estarían ustedes aquí, estarían buscando la comida que dejan los del picnic.
“Los valientes no asesinan, hacen paros técnicos para prolongar la agonía”
“Chamba afectiva, no recesión, o como dijera el Mostachón: cómo los quiero
condenadotes”
“Ni nos beneficia ni nos perjudica, sino todo lo contrario”
“Hombres necios que guardáis vuestra lana sin razón, sin ver que sois ocasión de que exista el Fobaproais”
“Nadie aguanta un cañonazo de 50 mil pesos, aunque está más cañón aguantar el hambre con cincuenta”
“A los que me tiran al blanco: ¿acaso estoy en un techo de rosas?”
“Arriba y adelante: allá está California, para los que quieran empleos”
“Defenderé mi puesto como López Portillo”


