Estados Unidos. Se espera una reñida competencia para aprobar los 827 mil mdd

Senado vota hoy el plan de Obama

Los legisladores decidieron cerrar los debates sobre el proyecto de Reactivación Económica propuesto por el presidente, que alertó ayer de “un desastre más profundo” si no se actúa con urgencia.
  • 2009-02-10•Fronteras

El mandatario dio su primera conferencia de prensa en la Casa Blanca.
El mandatario dio su primera conferencia de prensa en la Casa Blanca. Foto: Evan Vucci/AP

El presidente estadunidense Barack Obama llamó ayer al Congreso a “superar sus divergencias” y adoptar “esta semana” el plan de relanzamiento económico y aseguró que hará “todo lo posible para volver a poner a Estados Unidos a trabajar”. “Quiero agradecer a los miembros del Congreso que han trabajado muy duro para sacar este plan adelante”, dijo Obama en su primera conferencia de prensa desde la Casa Blanca, en la hora de mayor audiencia televisiva, las 20 horas locales, poco después de que el Senado decidiera, con 61 legisladores a favor y 36 en contra, cerrar los debates sobre el plan de 827 mil millones de dólares, y someterlo hoy a votación.

Obama también llamó a trabajar intensamente para hacer frente al desempleo creciente que afecta a Estados Unidos, donde en enero se perdieron cerca de 600 mil empleos, una cifra desconocida desde 1974. “Haré todo lo posible para volver a poner a Estados Unidos a trabajar”, destacó Obama, quien desde la semana pasado endureció su discurso hacia el Congreso para ver aprobado su plan a mediados de este mes, y así empezar a distribuir el dinero a los estados, iniciar ambiciosos proyectos de reforma del sector sanitario y educativo, y aumentar los subsidios a los desempleados.

La odisea del Plan de Reactivación Económica, sin embargo, aún no habrá concluido, incluso si el gobierno de Obama logra al fin los 60 votos necesarios para su aprobación.

El Senado y la Cámara de Representantes deben reunirse luego, durante esta semana, para ajustar las cifras y sacar un proyecto definitivo a partir de sus respectivas versiones.

Ambos borradores del plan son similares, pero la oposición republicana consiguió en el Senado ampliar los recortes de impuestos para los hogares y empresas, del orden de 100 mil millones de dólares, y recortar sustancialmente los gastos sociales de la propuesta de los representantes demócratas.

Como sea, la meta de lograr una aprobación holgada quedó atrás, y Obama optó por defender su plan directamente ante la opinión pública.

“Hemos tenido un buen debate, ahora es tiempo de actuar”, dijo Obama ayer en un mitin en la ciudad de Elkhart, Indiana (centro), golpeada por el desempleo, antes de enfrentarse con la prensa.

“Puedo decirles con total confianza que una demora interminable o una parálisis en Washington frente a esta crisis sólo provocará un desastre más profundo”, advirtió.

En tanto, la primera dama Michelle Obama fue recibida con tambores tribales, cánticos y un mantón de lavanda en el Departamento estadunidense del Interior, donde prometió a los nativos que tienen en el presidente Barack Obama un “gran socio”.

En la calurosa bienvenida, los siete integrantes de la banda de tambores Black Bear Singers cantaron y tocaron una “Canción de Honor” tradicional para la primera dama.

En la rueda de prensa en la Casa Blanca, Obama dijo sobre Irán que espera generar “aperturas” para conversaciones directas “en los próximos meses”, “donde podremos empezar por sentarnos en una mesa, frente a frente”.

También reiteró su oferta a Rusia de reducir el arsenal nuclear y dijo que no dejará que Al Qaeda y talibanes actúen “con impunidad” en Afganistán, ocupado por EU desde finales de 2001.

Activistas critican traslado de presos

El gobierno de EU se opone a una demanda judicial en favor de las víctimas del programa de traslado de sospechosos de terrorismo a prisiones en el extranjero, lo que irritó a activistas por los derechos humanos, que acusan al presidente Barack Obama de seguir los pasos de su predecesor. Abogados de la Unión de Libertades Civiles Americana pidieron a una corte de California que reabran el caso presentado por cinco hombres que aseguran fueron secuestrados y enviados a prisiones secretas en otros países, donde fueron torturados. El caso contra la subsidiaria de Boeing, Jeppesen Dataplan, acusada de realizar estos vuelos para la CIA, fue cerrado el año pasado por George W. Bush. Grupos de derechos humanos esperaban que Obama lo reabriera pero el gabinete dijo que se opone a que el caso siga adelante.

San Francisco / Washington. Agencias