Si Dios existe,¿viaja en autobús?
2009-01-25•Tema de la semana
Madrid.- Una polémica similar a la ocurrida aquí podría llegar a México pronto. La Asociación de Ateos y Librepensadores de España, que este mes inició una campaña en autobuses urbanos para manifestar su duda sobre la existencia de Dios, planea apoyar a sus homólogos mexicanos para que hagan lo propio.
Dos líneas del transporte público terrestre de esta ciudad mostrarán a partir del martes 27 de enero y por un mes el mensaje: “Probablemente Dios no existe, deja de preocuparte y disfruta de la vida”, iniciativa que comenzó apenas el 12 de enero en Barcelona. A esto hay que sumarle que otras dos rutas portan una leyenda diferente: “Dios sí existe, disfruta de la vida en Cristo”, puesta en circulación desde el mes pasado y hasta el 30 de marzo por una iglesia evangélica del municipio de Fuenlabrada, al sur de Madrid.
Ambas publicidades consiguieron su propósito: iniciar un debate público que puede comprobarse en la vida cotidiana y los diferentes medios locales de comunicación, sobre la expresión de las ideas y la heterogeneidad de la sociedad española. Sin embargo, el panorama para transmitir el mismo mensaje de incredulidad en la divinidad en América Latina se vislumbra más difícil, consideró Albert Riba, fundador y presidente de Ateus de Barcelona, la asociación de este tipo más antigua de España y base del conglomerado ibérico de entidades ateístas. “Está surgiendo una sensación en México de que es necesario hacer algo para cambiar la realidad social de aquel país en el sentido de tolerancia, en el sentido democrático del término, de ampliar la capacidad de tener más opiniones en la sociedad, porque una filosofía nuestra es que la controversia crea futuro, la homogeneidad no crea nada”, dijo a MILENIO Semanal. “Los de tierras aztecas y aledañas tendrán que decidir por ellos mismos su proyecto, con el respaldo y asesoría de los europeos, con quienes han establecido comunicación al enterarse de la campaña. Lo vamos a estudiar cariñosamente para apoyar a nuestros colegas mexicanos y ver si podemos hacer algo allí, no digo lo del autobús, porque eso acabará pronto, pero sí de alguna manera ayudarles a hacerse visibles en una realidad distinta de la nuestra”, expresó.
Satisfacción por el éxito
Además de abrir el debate sobre la tolerancia, los colectivos ateístas buscaron hacer visible que hay ocho millones de españoles no creyentes, una proporción de dos de cada diez personas, según cifras oficiales, para los que exigen reconocimiento oficial en los ámbitos social y político. “Es un momento histórico porque a partir de ahora la sociedad se reconocerá a sí misma de otra manera, más plural, más digna de un debate, más participativa. Yo creo que es bueno, en el futuro veremos que eso ha sido bueno, y se reconocerá por parte de los poderes públicos mayor pluralidad en este país, que no la había”, señaló Riba.
De acuerdo con el informe Monitoreo religioso 2008, de la Fundación alemana Bertelsmann, en España 36 por ciento de 21 mil encuestados cree en la existencia de un ser divino; el 27 por ciento mezcla fe y dudas y otro 33 por ciento expresó no creer en nada. Sobre la importancia de la religión, el país ibérico se ubicó después de Polonia e Italia, pero delante de Francia, Rusia, Reino Unido y Alemania. Y en cuanto a edades, entre más jóvenes son los entrevistados menos religiosos se consideran. Luis Vega, presidente de la Asociación Madrileña de Ateos y Librepensadores, atribuyó la disminución de la religiosidad en los jóvenes al rompimiento de tabúes, al desarrollo de la ciencia y a la comunicación con otras culturas. “La gente nace con ese estilo de vida, con planteamientos resueltos por la ciencia que antes se buscaban en un ser superior”, explicó el ingeniero aeronáutico y ahora microempresario.
En un estudio de 2006, la Fundación Santamaría mostraba que de 79 por ciento de católicos españoles practicantes en 1974, el porcentaje disminuyó a 24 por ciento en 2005. “Está bien que en la sociedad española haya gente que esté en desacuerdo, casi todos religiosos, que no recuerdan que llevan dos mil años haciendo campañas; de pronto ellos quieren ocupar siempre toda la calle, y en la calle hay que dejar espacios para los demás”, dijo Vega.
Fernando Ábalos Murillo, director de la Revista 21, publicación cristiana mensual con 90 años de circulación en el territorio español, consideró positiva la discusión actual, en declaraciones otorgadas al periódico El País. “Entre tanto futbol, un debate fundamental no puede hacer daño”, expresó.
El pastor Francisco Paco Rubiales, del Centro Cristiano de Reunión en Fuenlabrada, celebró ser uno de los protagonistas del debate al publicar su creencia en Jesucristo en representación del millón y medio de protestantes en el país. “Tenemos constancia de que en las oficinas, centros de trabajo y de estudio, se está debatiendo y se está hablando del tema de si Dios existe o no existe; en una sociedad que entendemos estaba muy fría en los últimos años respecto al asunto de Dios, para nosotros es un éxito”, indicó.
Origen común
La campaña atea inició en Londres, cuando la escritora y humorista Ariane Sherine lanzó su propuesta en el periódico The Guardian para responder a la publicidad, expuesta en autobuses, de una página web cristiana que advierte a los no creyentes sobre la condenación al infierno. La Asociación Humanista Británica emprendió la recaudación de fondos a través de una página de internet y obtuvo más de 135 mil libras (más de dos millones 600 mil pesos), con lo que se plasmó el mensaje durante los primeros días de enero en 800 autobuses de Inglaterra, Escocia y Gales.
La iniciativa continúa en Reino Unido con frases de cuatro famosos ateos y humanistas, como la de Albert Einstein: “Yo no creo en un Dios personal y nunca he negado esto, sino que lo he expresado claramente”. Con la autorización de sus colegas británicos, los españoles tradujeron el primer texto para colocarlo inicialmente en autobuses de Barcelona y Madrid y, gracias a los más de 24 mil euros (432 mil 500 pesos en la conversión) que llevaban recaudados al 20 de enero, lo llevan ahora a ciudades como Granada, Málaga, Sevilla, Valencia, Vigo, Zaragoza, La Coruña, Palma de Mallorca y Bilbao. “La vida tiene problemas, tiene situaciones críticas y entendemos que esas tienen que ser nuestras únicas limitaciones; nosotros podemos ser más felices si además de tener en cuenta eso, no tenemos que enfrentarnos a planteamientos subjetivos y anacrónicos”, indicó Vega.
Puntualizó que esta cruzada no tiene la intención de mover a alguien de sus creencias, sino que pretende incitar a los indecisos sobre la existencia de alguna divinidad para que se definan como ateos. Acciones similares se han producido en Washington —donde se adaptó el mensaje a: “¿Por qué creer en un Dios? Sólo sé bueno por tu propio bien”—, y se quieren reproducir en países como Italia, Australia y Canadá.
En el caso de lo emprendido por el ministro evangélico, su mensaje surgió para mostrar que hay mejores razones para ser cristiano en lugar de utilizar la estrategia del miedo. “Lo que es rancio es la religión, por eso nosotros predicamos siempre en contra de la religión. Jesucristo no vino a instaurar una religión, sino una relación que estaba rota entre Dios y el hombre, por eso en la Biblia dice: ’Yo soy el camino, la verdad y la vida’”, manifestó Rubiales.
Frente a lo que considera una perspectiva hedonista de los ateos, asegura que al seguir a Dios se puede gozar la vida al liberarse de la amargura, el rencor o los placeres esclavizantes como drogas, alcohol y sexo promiscuo, así como esforzarse para conseguir los propios sueños. “Ser cristiano en el siglo XXI es la opción más revolucionaria que uno puede asumir para su vida, porque significa oponerse al sistema y el estado de cosas que se han estado instalando en la sociedad”, afirmó.
Aunque esto haya inspirado que de otras partes del mundo, como Argentina y Rumania, le comuniquen que harán obras similares, Rubiales afirma que no coordina ninguna campaña mundial, pues la publicidad de los autobuses madrileños, con costo de unos dos mil euros (poco más de 36 mil pesos), se paga de lo recaudado normalmente los domingos, sin pedir una contribución especial o abrir una cuenta pública.
Contra los privilegios
Ahora que han salido a la luz pública, los ateos en España luchan por la eliminación de los privilegios que la Iglesia católica heredó de la dictadura de Francisco Franco, y que en la transición a la democracia se tradujeron en plasmar en la Constitución de 1978 al Estado como “aconfesional” en lugar de “laico”. “Somos antagónicos, no estamos de acuerdo, creemos que hay unos privilegios que debemos eliminar; respetamos a la gente en sus creencias, pero no somos organizaciones anticlericales, salvo por las prebendas que puedan tener”, sentenció el líder de los no creyentes madrileños.
Albert Riba, que hace 15 años se declaró públicamente ateo en un programa de televisión, señaló que desde entonces la aceptación social a quienes difieren ha sido lenta pero progresiva, porque antes sólo existía sorpresa y preocupación a su alrededor. “A partir de hoy difícilmente se va a poder seguir hablando de que aquí cualquier cosa que se diga de la religión católica acaba en una guerra. Yo creo que de las guerras de religión vividas en España durante muchos años estamos ya vacunados. La ciudadanía ha demostrado esa capacidad de madurez y civilidad”.
Como David y Goliat
Para Rubiales, el debate abierto y la exposición que ha tenido en prensa, radio, televisión e internet es la realización de un milagro divino comparado como la multiplicación de los panes y los peces por parte de Jesucristo. “Apenas con muy pocos recursos, con un solo autobús hasta hace pocos días en la calle, hemos tenido una multiplicación, una sobredimensión mediática, una magnificación de nuestro mensaje a nivel mundial con una inversión absolutamente pequeña”, dijo.
Otro ejemplo que da el también abogado de profesión es el de David y Goliat, el cuidador de ovejas que derrotó a una guerrero gigante con una piedra lanzada por su honda y que después se convertiría en el rey de Israel. “Por eso siempre decimos a aquellas que hacen campañas que tenemos algo mucho mejor que sus cientos de autobuses circulando por la calle, o que sus muchas cuentas recogiendo donaciones de dinero de personas anónimas: tenemos a un Dios que responde a nuestra fidelidad y que responde a lo que nosotros pedimos”, expresó.
Las personas que han manifestado sus opiniones en los sondeos realizados por los distintos medios de comunicación españoles expresan desde aprobación, por cualquiera de los dos mensajes, hasta indiferencia y malestar por el tipo de publicidad andante. “Nosotros hacemos una pequeñita campaña, y hay gente que le molesta, pero no tiene ningún inconveniente en subirse a un autobús que ponga, por ejemplo: ’Hacemos pieles’, y para eso hay que matar animales, o que publiciten zapatos que se hacen por niños mal pagados en la India”, afirmó Vega.
Probablemente sea un pasajero católico, de nombre Rafael, quien exprese la situación de muchos en las palabras que ofreció al periódico ABC: “¿Qué voy a hacer? Tendría que utilizar este autobús aunque lo condujera el mismísimo Satanás”.






