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Entrevista: Fernando González Sánchez • Subsecretario de Educación Básica

“El conflicto en Morelos, insuficiencia de SEP y SNTE”

El yerno de Elba Esther Gordillo define la Alianza por la Calidad de la Educación como una ventana histórica que logró el presidente Felipe Calderón; sobre el sindicato, dice, hay que reconocerle su gran su audacia y su compromiso con el país.
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  • 2009-01-05•Política

Foto: Javier García / Archivo

El conflicto magisterial que mantuvo paralizado al sistema educativo de Morelos por casi tres meses no fue un error, sino una “insuficiencia” de la Secretaría de Educación Pública y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación para informar a los docentes del cambio de “costumbres” y la eliminación de los procesos de corrupción. La lección: “Ser más cuidadosos en el proceso”, sobre todo porque 2009 es un año electoral, y aunque debe separarse la cuestión política de la educativa, lo cierto es que 10 entidades federativas aún no firman el pacto. Así lo afirma en entrevista con MILENIO Fernando González Sánchez, subsecretario de Educación Básica y yerno de Elba Esther Gordillo.

¿Qué significó para la alianza el foco rojo de Morelos?

Significó una expresión muy importante que debemos considerar como una experiencia valiosa para instalar los procesos de la alianza en las entidades federativas. Es una llamada de atención de alguna manera para tener una mayor organización y anticiparnos a escenarios de incertidumbre, que pueden tener los maestros sobre la cantidad de procesos que contiene la alianza.

¿Fue un error de comunicación?

Le llamaría una insuficiencia, no un error, porque se tomaron decisiones y se hicieron acciones. Hay que entender que la alianza es un ejercicio inédito, muy audaz. Después de muchos años de paso tranquilo por el sistema educativo (…) esta dinámica puede mostrar muchas insuficiencias por su carácter inédito más que por su naturaleza de que alguien pueda cometer errores. Estamos rodeados de profesionales: los dirigentes sindicales, nosotros lo somos. No hay un error porque tampoco hay cálculos exactos en la alianza. Hacer las cosas en la administración pública es un asunto que siempre resguarda riesgos. Como funcionarios públicos sí debemos ser más cuidadosos, y tener una actitud más proactiva sobre los espacios de incertidumbre que se puedan presentar en la alianza en el futuro.

¿Este año electoral influenciará la firma de la alianza en los 10 estados que faltan?

Depende de qué tan maduros seamos los mexicanos para separar las dimensiones.

¿Los gobiernos estatales?

Los mexicanos en general. Si de verdad estamos dispuestos a avanzar en la construcción de una sociedad democrática tenemos que separar las dimensiones e independientemente de quién con quién y cómo vaya en el proceso político electoral; las elecciones no tienen por qué detener el avance de las decisiones públicas, de la política pública.

Las elecciones no paralizan las naciones, hay que volverse más cauteloso, más transparente, para que no existan malas interpretaciones.

¿Los movimientos contra la alianza evidenciaron las redes de corrupción en el SNTE, avalado por la SEP?

No tengo evidencia de procesos de corrupción. Tengo información que apunta a ciertos procesos irregulares que efectivamente anotan la falta de transparencia en la toma de decisiones. La alianza es una oportunidad para apuntar hacia allá, es el espacio, la política pública, el punto de partida para que eso suceda.

Los gobernadores de Michoacán y Oaxaca dicen que no van a firmar el pacto si sus maestros no están de acuerdo, ¿quiere decir que lo ven más como una cuestión política que educativa?

Respeto todas las expresiones sindicales y con todas tengo canales de comunicación. Depende de la madurez que haya logrado cada entidad y de la naturaleza de su relación con estas expresiones sindicales. No nos compete imponer un modelo, sino promover y acordar. Somos respetuosos de la opinión que tenga cada entidad federativa en ese tema, pero la política pública continúa.

¿Las entidades que no firmen se quedarán rezagadas?

La falta de acuerdos en cualquier sistema político rezaga las políticas públicas, no sólo en educación, en economía, los energéticos; cuando no hay acuerdos entre los actores se rezaga las decisiones, se vuelve compleja la instrumentación parcial y eso genera atraso en las sociedades, pero depende de cada actor político asumir su responsabilidad y proponer la salida de cada circunstancia.

Corresponde a quienes han dicho que sí o que no, hacerse cargo de las consecuencias, de las definiciones. Lo que ha sucedido es que hay una politización extrema del tema de la alianza en algunos grupos. Hay que despolitizarla y comenzar a analizar los procesos que propone y sobre ellos construir los acuerdos más allá de si políticamente simpatizamos con una corriente, o no.

Foto: Claudia Guadarrama / Archivo

¿Cómo pedir que se despolitice un acuerdo de esta naturaleza si el sindicato ha sido utilizado políticamente y fue Elba Esther Gordillo quien firmó la alianza con el Presidente?

No lo sé realmente. Eso habría que preguntárselo al sindicato, lo que entiendo del tema es que son dimensiones distintas. Esto no tiene que ver con elecciones, con distribución del poder y por supuesto los sindicatos en todo el mundo participan en política y lo hacen abiertamente. Tienen sus preferencias y diferencias. Es parte de la vida democrática de una nación.

La educación es un carril distinto y en ese sentido percibo que además del SNTE, ser un gremio es ser un actor educativo, además de ser político es un gremio que sabe de su materia y son dimensiones distintas. Corresponde a los actores políticos diferenciar esos temas. Que es difícil, sí lo es, pero vamos a madurar como Estado cuando lo logremos.

¿Entonces el sindicato tiene madurez política y realmente va a separar lo político de lo educativo?

Debemos madurar todos los actores políticos. Hay niveles de desarrollo que tenemos que acelerar y construir juntos y hemos encontrado una gran oportunidad en la propuesta que hizo el sindicato para construir un acuerdo de largo aliento.

Evidentemente no es un tema simple. Hay procesos, costumbres, tradiciones, desde hace muchos años y todo lo nuevo atemoriza y estamos obligados a informar con claridad. Que por comodidades políticas no se pongan de acuerdo... la sociedad nos contrató para una escuela pública con otro rostro.

¿El sindicato entra en este nuevo esquema?

Política es diálogo, acuerdo, debate, tensión, es posibilidad de acuerdo, es una forma de construir juntos una nueva naturaleza social. Nosotros hacemos política pública que esté al servicio de las mejores causas del país. Hay tradiciones y tensiones, sí. Algunas son buenas otras no, y no porque sean malas o corruptas, no voy a disculpar a nadie, no me consta que no haya corrupción, pero sé que hay prácticas que no abonan a la calidad educativa y hay que cambiarlas. El sindicato ha dicho cambiémoslos, otros actores quieren esperar, ahí está el debate.

¿Cómo convencer que quien firmó este pacto es honesto cuando se ven cosas como la compra de las Hummer?

La opinión pública debe separar una cosa de la otra, debemos aprender a hacer un análisis diferenciado. Una cosa son los sindicatos y otra es la política pública en algún punto convergen, en algún punto son fundamentales, pero no son lo mismo.

Nayeli Roldán Sánchez