La muestra se titula ?El Universo Precolombino de Diego Rivera?
Comienzan con museografía de exposición
El pintor y muralista Diego Rivera, durante un gran lapso de su vida, cultivó una profunda pasión por las antiguas culturas de México.
En su obra, dejó numerosos testimonios de la fascinación que ejercieron en él los pueblos indígenas, asegura Alfonso de María y Campos, director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), dependencia que ha prestado algunos de los objetos coleccionados por el artista de la época precolombina.
Para lograr la creación de la ambientación que se ha realizado en otros recintos y que habrá de ser la misma en el Museo Regional, Enrique Martínez Espinosa, museógrafo de la Coordinación Nacional de Museos y Exposiciones del INAH, llegó a Torreón para trazar el mapa museográfico que se ha planteado para la exposición que en el Museo Nacional de Antropología cuenta con alrededor de 200 piezas, de las cuales, 17 pertenecen a Rivera.
Uno de los grandes retos a los que se enfrenta el diseñador industrial, es el espacio en donde serán expuestas las obras de barro, ya que sólo cuenta con 320 metros cuadrados, para formar los nichos y dejar los espacios necesarios para la colocación de las vitrinas y la recreación de las tumbas de tiro, de donde originalmente fueran recuperadas las obras creadas por las antiguas culturas de occidente.
Se ha modificado, ya que el lugar se reduce cada vez más.
Esta misma exposición que ha estado en diversos lugares del país, ha cambiado poco a poco.
En el último lugar en el que estuve, fueron 400 metros cuadrados, ahora son 320, y nos tenemos que adecuar a lo que nos ofrece el recinto.
El museógrafo explica que para tener un buen montaje, debe de haber por lo menos, 1.70 metros de espacio entre una pieza y otra para que dos personas puedan pasar por el mismo lugar sin que haya ningún inconveniente de tocar o tirar algún objeto.
Aseguró que algunas de las obras que serán exhibidas en el museo fueron intercambiadas por otras que pertenecen al Museo Anahuacalli de Diego Rivera.
La razón, afirma el diseñador, es que en la muestra itinerante había piezas que ya habían estado fuera del recinto por más de un año.
Las regresamos y las cambiamos por otras, para que así, nos puedan seguir prestando obras que forman parte de la colección del recinto.
El equipo de trabajo que lo acompaña, forma parte de la primera etapa del montaje de la misma.
Es todo un procedimiento, porque primero, está la curaduría de la exposición, la investigación y la creación del proyecto.
Después de ser aprobado, se mandan los objetos para que se aclimaten al lugar.
Las cajas rojas en donde se envían las ollas y demás figuras, deben permanecer por lo menos dos días cerradas en el lugar donde serán montadas, esto con el afán de no dañar el material con el que están hechas.
Martínez y los trabajadores con los que los habrá de levantar las paredes de tabla roca y crear los nichos, tienen 15 días para que los especialistas en montaje lleguen a colocar las piezas para terminar el proceso.
Aunque parecen pocos días, es mucho para nosotros, esperamos que para el domingo podamos tener levantado todo lo que necesitamos, porque después, mis colaboradores tienen otros trabajos en otros museos.
Sin un horario definido, más que el de entrada, el equipo dejará todo listo para la exhibición.
Claves
A detalle
Para albergar este tipo de muestras, se debe contar con seguridad durante las 24 horas y que prevalezca una temperatura adecuada en la sala.
Para abrir las cajas con las piezas, debe estar presente el dictaminador que verifique el estado en que llegan y se van los objetos en custodia.
Al terminar de colocar el diseño de la museografía, se lleva a cabo el trabajo de montaje que consiste en colocar la iluminación y las vitrinas entre otros detalles.


