Taxista ratifica su denuncia en Escobedo
Investigan a militares por presunto levantón
Bajo un fuerte hermetismo, las autoridades de Escobedo iniciaron una averiguación previa contra elementos de la Séptima Zona Militar, por el presunto levantón y tortura de un trabajador del volante.
Indicaron que no se descarta que el caso sea enviado a una agencia del Ministerio Público militar, pero el quejoso prefiere que sea el fuero común el que realice las investigaciones para evitar parcialidad.
El fiscal Noé Paulino Hernández de la agencia del Ministerio Público número uno de Escobedo está integrando la averiguación previa criminal por los delitos de privación ilegal de la libertad, lesiones y torturas.
Hasta el momento se desconoce la identidad de los supuestos militares, por lo cual solicitaron a la brigadier mayor de la Sedena una copia con los nombres de los militares que estuvieron en operativos el pasado fin de semana.
El afectado se identificó como Marcos Javier Maldonado Jiménez, de 22 años de edad, quien ratificó su denuncia en la agencia del Ministerio Público en turno de esta localidad.
Las autoridades solicitaron al médico legista de la Procuraduría de Justicia que realice un examen al afectado, para determinar con exactitud las lesiones que presenta.
En este caso la novia del afectado es la pieza clave dentro de la denuncia que se interpuso contra los soldados.
El hombre dijo que el pasado sábado por la noche iba en compañía de su pareja sentimental, cuando fue abordado por militares en la carretera a Laredo a la altura del Aeropuerto del Norte.
Los integrantes de la milicia lo bajaron a golpes de su vehículo Attitude color blanco, el cual destrozaron al parecer en busca de algún aparato electrónico o droga.
Indicó que lo llevaron a las instalaciones del campo militar, donde lo torturaron de diversas formas, preguntándole si estaba al servicio de la delincuencia organizada.
El hombre aseguró que los militares tenían a otros compañeros del gremio, ya que estaban estacionados en uno de los andenes de la mencionada zona militar.
Éste es el segundo caso de abuso de parte de militares en contra de eco taxistas, ya que el pasado viernes persiguieron y balearon en ocho ocasiones el vehículo de un ruletero en la avenida Sendero.
En esa ocasión el ecotaxista logró evitar ser torturado al correr a ocultarse entre los pasillos del interior del centro comercial de la Plaza Sendero.


