Los avances tecnológicos impiden realizar el esfuerzo humano por recordar las cosas
Toman auge ejercicios que adiestran la mente
A los 32 años no tiene miedo de perder la memoria. Pero es parte de un movimiento que busca mantener el cerebro funcionando al máximo por el mayor tiempo posible.
Los adolescentes que se aturden frente a un examen y las personas que piensan que están quedándose seniles porque se olvidan de algo, pueden recurrir ahora a una enorme cantidad de juegos de video pensados para preservar todas las funciones del cerebro, juegos de palabras que se dice combaten la demencia, como crucigramas y portales cibernéticos que supuestamente pueden entrenar el cerebro.
Chester Santos, quien ganó el campeonato nacional de memorización este año, puede grabar en su mente la secuencia de las cartas en un mazo que acaba de ser mezclado en tres minutos y aprender 100 palabras y 100 nombres y caras en 15.
La gente puede hacer muchas más cosas con el cerebro de lo que cree es posible, dijo Santos, quien hace poco dejó su trabajo en programación para dedicarse de lleno a la enseñanza de técnicas de memorización.
La popularidad de los métodos para ejercitar el cerebro puede parecer ilógica si se tiene en cuenta que vivimos una época en los avances tecnológicos hacen que ya no necesitemos usar la memoria: no hace falta recordar números telefónicos, que son almacenados en el teléfono; los sistemas de posicionamiento global le dan a uno direcciones, los portales almacenan códigos de acceso y las computadoras guardan automáticamente las direcciones que uno necesita.
A pesar de eso, los programas de computadoras que estimulan el cerebro generaron ingresos del orden de los 225 millones de dólares en 2007, según un informe de SharpBrains. Esa cifra es más del doble de los 100 millones que depararon en 2005.
El aumento no es consecuencia exclusiva de la popularidad del juego de Nintendo Brain Age, de acuerdo con Alvaro Fernández, presidente de la firma investigadora SharpBrains.
Esto no es una moda pasajera generada por Nintendo, dijo Fernández. El mercado de productos que estimulan el cerebro alcanzó nuevos niveles en 2007, en que los integrantes de la generación de posguerra, todos ellos muy activos, llegaron a los 60 años.
Muchos de ellos vieron a sus padres luchar contra el Alzheimer y se calcula que unos 10 millones contraerán este mal, según la Asociación del Mal de Alzheimer.
La gente está preocupada, dijo John Hart Jr., director de ciencias médicas del Centro Para la Salud del Cerebro de la Universidad de Texas.
Hart sostiene que hay indicios razonables de que si uno estimula el cerebro aprendiendo cosas nuevas puede combatir la declinación de las facultades cognitivas que viene con el paso de los años.
Los programas con ejercicios para el cerebro hacen hincapié en actividades destinadas a estimular determinadas aptitudes cognitivas, como la concentración y la retención de información.
Hart asegura que no hay un ejercicio para el cerebro que le sirva a todos.
Pero muchos programas afirman hacerlo. Posit Science asegura que sus programas ayudan a pensar más rápido, a concentrarse mejor y a recordar más cosas.
Sarah Schultz, de 67 años, residente en Knoxville, Maryland, afirma que puede pensar más rápido gracias a Lumosity, un programa que dice mejorar el desempeño cognitivo y reforzar la salud del cerebro a partir de juegos divertidos.
Entre la gente de mi edad, todo el mundo se queja de que se olvida de las cosas, de que su memoria no es buena, dijo Schultz, quien tiene tres nietos.
Ahora me siento más alerta, indicó. (Los ejercicios) Me ayudan a recordar cosas, listas, nombres, caras, realmente es bueno.
Muchos adolescentes que se sienten paralizados por la perspectiva de un examen están acudiendo a estos programas también.
Raemon Matthews, profesor de historia en una escuela de Nueva York, emplea algunas de esas técnicas en sus clases y afirma que nota una diferencia en el desempeño de sus alumnos. SharpBrains calcula que los programas K-12 generaron 60 millones de dólares en 2007 a raíz de su popularidad entre muchachos con problemas de aprendizaje.
Tony Dottino, quien fundó el Campeonato Nacional de Memorización hace más de una década y enseña técnicas para recordar cosas, dice que la gente piensa erróneamente que los ejercicios son algo horrible y que uno tiene que sentarse y absorber toda esta información.
Dottino dice que es importante que la gente encuentre cosas que estimulen su mente y que resulten entretenidas, sin acudir a programas de computadora para mantener las funciones del cerebro.
Beneficiados
Los programas hacen hincapié en actividades destinadas a estimular determinadas aptitudes cognitivas, como la concentración y la retención de información.
Muchas de las técnicas han ayudado a personas de la tercera edad a mantener una actividad mental frecuente, acto que les ayuda a evitar enfermedades como el Alzheimer.
Otro nicho de mercado que se ha visto beneficiado con estas técnicas es el de los estudiantes, ya que frente a los exámenes pueden enfrentar el miedo que los paraliza y los hace olvidar todo lo aprendido o estudiado.


