Inicio

online

?Es muy temprano para entender lo que hago?, dice

Lobo Antunes, Premio FIL de Literatura

“Uno de los autores más originales de las letras contemporáneas” .
  • Enviar Nota
  • Imprimir
  • 2008-11-25•Cultura

<b>Estoy aprendiendo </b>el arte de la escritura, y seguiré aprendiendo hasta morir”.
Estoy aprendiendo el arte de la escritura, y seguiré aprendiendo hasta morir”. Foto: Paula Islas

Los nombres, sobre todo de los que se les dan a los premios, se quedan para siempre. En el caso del que otorga la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, no importa que el ex Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo haya cambiado en dos ocasiones de nombre: para los galardonados, la referencia al autor jalisciense es obligada. El año pasado, Fernando del Paso señaló que para él el premio seguía teniendo el nombre del creador de El llano en llamas. Ayer el escritor portugués António Lobo Antunes, al saberse ganador del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances —como quedó el nombre del galardón—, también se dedicó a elogiar al autor de Pedro Páramo. Porque el premio, aunque de Lenguas Romances se vista, Rulfo se queda.

Recibir premios puede ser agotador. Para Lobo Antunes es hasta divertido. Al charlar con María Luisa Blanco, vocera del jurado, el autor de Mi nombre es legión señaló —antes de darse cuenta que estaba en conferencia telefónica— que “seis premios este año, hasta septiembre, es demasiado. Qué divertido. No se lo digas a esa gente, pero el mundo está loco, yo sólo escribo. Qué raro es todo”. El autor portugués recordó que hace dos años visitó la FIL y dijo que había sido recibido con “generosidad”. También señaló que, poco después de su visita, fue diagnosticado con un cáncer “del que gracias a Dios parece que ya estoy curado, pero [la visita a Guadalajara] fue una experiencia importante para mí porque encontré un entusiasmo y una ternura que me han emocionado mucho”.

Sin Rulfo, no habría Lobo Antunes ni Vargas Llosa ni Gabo

El autor de Memoria de elefante no opinó sobre el nombre del premio. Sí tuvo, en cambio, un comentario acerca del escritor que motivó su creación: “Rulfo, y pido perdón a mi amigo Javier Marías, es un escritor al que yo admiro muchísimo. Pedro Páramo ha sido un libro muy importante para mí, aun cuando las primeras veces que lo he leído no he entendido nada”. Señaló que la obra del escritor jalisciense es “curiosa” y agregó que, “para los escritores latinoamericanos, la obra de Rulfo es fundamental. Pienso que sin él no habría António Lobo Antunes, Mario Vargas Llosa, Gabo. Todos los que escribimos ahora somos muy bebedores. Un premio con su nombre es muy grande. He recibido muchos premios, pero éste me da un placer muy especial porque tiene el nombre de los tres o cuatro autores más importantes del siglo XX, lástima que no sea reconocido internacionalmente como se lo merece”.

A un escritor de la talla de Lobo Antunes se le puede preguntar casi sobre cualquier cosa. Algo muy diferente es que conteste. “Yo sólo soy escritor, no sociólogo ni político”, dijo cuando, a propósito del tratamiento de la guerra en su obra, se le cuestionó sobre el conflicto armado en Rusia. Sin embargo, señaló que, tomando como base su experiencia como médico militar, “en la guerra nadie gana, todos pierden. Cuando termina, te das cuenta de que nada ha cambiado y de que nada es igual. Son los políticos los que deberían hacer la guerra, no los jóvenes de 20 años”. Cuando la conversación cambió de tema para abordar su oficio literario, el portugués afirmó: “El problema para mí es siempre escribir, es muy difícil. Estoy aprendiendo el arte de la escritura, y seguiré aprendiendo hasta morir. No me interesa tanto hacer novelas, no soy un narrador. Lo que yo quería era poner la vida entre las cubiertas de un libro”.

“Que Dios me dé tiempo”

Expresó: “Es muy temprano para entender lo que hago”. Porque, además, dijo que esperaba “tener libros para unos 200 años y que Dios me dé tiempo para escribirlos”. No obstante, para el jurado integrado por María Luisa Blanco, Franc Ducros, Efraín Cristal, Gerald Martin, Doris Sommer y los mexicanos Lucía Melgar y Vicente Quirarte, la obra de António Lobo Antunes lo ha colocado como “uno de los autores más originales y creativos de la literatura contemporánea en lenguas romances. Su obra se caracteriza por una exploración de las potencialidades expresivas de la palabra y una profunda reflexión sobre la complejidad de la experiencia interna de los seres humanos”. La decisión unánime del jurado estuvo fundamentada, además, en el hecho de que “la densidad de su prosa con inflexiones poéticas y la polifonía de voces encontradas en sus novelas lo han hecho creador de un estilo personal que ha dialogado intensamente con la literatura latinoamericana”.

Lobo Antunes recibirá el Premio, dotado con 150 mil dólares, el próximo 29 de noviembre, durante la ceremonia inaugural de la 22 FIL de Guadalajara.

Guadalajara. Édgar Velasco