Pakistán. La presidencia será ocupada de manera interina por el jefe del Senado
Dimite Musharraf para evitar juicio
Los socios del gobierno paquistaní debatían ayer su futura estrategia tras la dimisión de su enemigo común, el presidente Pervez Musharraf, cuya vacante fue ocupada de forma interina por el jefe del Senado, Mohamadmian Sumro.
Sumro asumió el cargo horas después de la renuncia de Musharraf, quien evacuó rápidamente la oficina presidencial tras recibir en ella algunas visitas de cortesía, como la del jefe del Ejército, Ashfaq Pervez Kiyani, y pasar revista a la guardia de honor.
El general retirado optó por evitar la impugnación parlamentaria con la que le amenazaban las fuerzas gubernamentales esta semana, pese a calificar las acusaciones contra él de falsas e imposibles de probar.
Musharraf dejó el poder casi nueve años después de tomarlo con un golpe de Estado incruento y dijo que lo hacía por el bien de la nación, para evitarle la inestabilidad que seguiría tanto si era como si no era destituido por el Parlamento.
Los cuatro miembros de la coalición que forman el gobierno paquistaní calificaron su salida como el fin de la dictadura y un triunfo de la democracia en Pakistán. En un comunicado, confiaron en que su renuncia redundará en estabilidad política.
Tras el anuncio de dimisión, los líderes de los cuatro partidos gubernamentales se reunieron en Islamabad, la capital, con la asistencia de los dirigentes del Partido Popular (PPP), Asiz Zardari, de la Liga Musulmana-N, Nawaz Sharif, del Partido Nacional Awami, Asfandyar Wali Khan, y del religioso JUI-F, Fazal ur Rehman.
En círculos políticos y diplomáticos locales, no cabe duda que su dimisión fue pactada con la principal formación del gobierno, el Partido Popular (PPP) de la difunta Benazir Bhutto, e incluye su marcha al exilio.
Musharraf debería ser juzgado por todos sus delitos para dar ejemplo al país, dijo a EFE el portavoz de la Liga-N, Sidiq Faruq, quien no ocultó su suspicacia ante un posible pacto al mencionar que el partido no ha sido consultado sobre su posible salida segura del poder.
Ha habido un trato para facilitarle una salida segura, dijo a la agencia EFE el director del diario The News, Salim Bakhari, para quien la renuncia es la mejor opción para el país.
El presidente George Bush elogió el papel jugado por Musharraf en la guerra al terrorismo de su administración, desde septiembre de 2001, y al igual que la Unión Europea indicó que seguirá apoyando a Pakistán para que consolide la democracia. No obstante, fuentes diplomáticas aseguran que la Casa Blanca estaba decepcionada por el doble juego de Musharraf.
También los talibanes paquistaníes aplaudieron la renuncia y ofrecieron al gobierno restablecer el diálogo, paralizado por la campaña del ejército en el noroeste del país, donde 700 personas, la mayoría integristas, murieron en las últimas tres semanas.
Reacciones
Los candidatos a la presidencia de Estados Unidos, Barack Obama y John McCain confiaron en que la renuncia lleve estabilidad a Pakistán.
Para Obama, senador por Ilinois, el terrorismo que amenaza a Estados Unidos está en el noroeste de Pakistán y en Afganistán, y no en Irak.
Obama sugirió a EU ayudar a Pakistán a acabar con los refugios de Al Qaeda y los talibán, que operan en la frontera común con Afganistán.


