Poesía
El lado oscuro del espejo
2008-11-18•Laberinto
Espejo
Pronto llegó a la conclusión de
que era un juego muy difícil.
Hoy te vi al otro lado del espejo
redonda mirada
de miel y puntos suspensivos
moribunda constelación
contraluz a media sonrisa
torbellinoduda
enredado en los hombros
huesos rotos crucificados
en el lugar de lo indefendible
pupilas que gritan
oscuras caricias
migajas
mendrugos robados
los negros garfios del destiempo.
Canción
el caracol
agradecía
aclarando que él danzar no querría.
Dicen
que cada uno compone su propia melodía.
No es verdad,
soy el pentagrama donde tú
con la punta de un escalpelo
dibujas las notas de una nueva balada
mientras decides cambiar de cuaderno
porque éste
tiene las orillas maltratadas por el uso.
El lugar
Alicia
pudo ver al través del pasadizo
El más hermoso jardín
Pero ni siquiera
podía meter la cabeza por la puerta.
La punta de la lengua
sueña dibujar el tímido contorno de tus labios;
el filo de los dientes,
sacarte el alma a mordidas por la boca;
la cara oculta de los muslos,
cobijarte mientras habitamos el lado oscuro del espejo;
el lecho entre las caderas,
trasladar tu savia hasta las nuevas hojas;
las plumas de mis alas,
subir contigo al lugar
donde no hay papeles ni firmas
que acrediten la posesión del sol.
Accidente
Finjamos que somos reyes y reinas.
En una madriguera sin salida
tu mirada y la mía se impactaron.
Desde entonces,
soy inmune a las moralejas
y a los cursos para inducir la risa
que duran 55 horas.
En el pozo
¡Ojalá tuviera yo tus ojos!
¡Ser capaz de ver a Nadie!...
Mi corazón cruza,
de puntitas,
el puente hacia la casa de tus manos
dos afiladas letras
agazapadas en el silencio
lo
lanzan
al vacío
iluso,
desprevenido,
toca a penas la frontera de los labios
y se precipita
en el gajo abismal de tu sonrisa;
los dientes,
copos de nieve
disectan la luna.
***
Entre los libros que Angélica Santa Olaya (1962) ha publicado, se encuentran: Habitar el tiempo, Miro la tarde, El sollozo y Dedos de agua. Ediciones La bohemia, de Argentina, ha comenzado a circular en nuestro país El lado oscuro del espejo. Sobre dicho libro, el poeta Saúl Ibargoyen, miembro de la Academia de Letras de Uruguay, comentó que crea un mundo propio a partir de otro ya creado por Carroll con características, como en el texto de Carroll, de apertura y continuidad radicadas en la convivencia del absurdo con la realidad cotidiana. ( ) El libro es, tal vez, un solo poema; posee una unidad que divaga entre lo imaginativo y lo real discurriendo a través de una conciencia crítica.






