Limitan a fumadores
Aprueba el Senado la ley antitabaco
El Senado aprobó ayer, por amplia mayoría, la Ley General para el Control del Tabaco, que restringe y penaliza su consumo en establecimientos cerrados con lo que quedarán libres de humo de cigarro.
Así quedó establecido que quienes violenten la ley se harán acreedores a sanciones que incluyen arrestos por 36 horas, multas de 100 a 10 mil días de salario mínimo, el cierre parcial o definitivo de los comercios que violen la legislación. La sanción económica para los negocios puede llegar a los 20 mil salarios mínimos.
El dinero recaudado será destinado a programas contra el tabaquismo. Además, cualquier persona podrá denunciar de manera anónima a los infractores.
Además, quedará prohibido fumar en espacios ciento por ciento libres de humo de tabaco y se combatirá la piratería y el contrabando de cigarros.
Sólo se podrá consumir tabaco en espacios interiores aislados que cuenten con mecanismos que impidan el traslado de partículas hacia espacios libres de humo y que además no sean paso obligado de los no fumadores.
Asimismo, se prohibirá a las tabacaleras comercializar cigarros sueltos o distribuirlos de manera gratuita para su promoción y sólo podrá haber publicidad relacionada con el tabaco en establecimientos cuyo acceso sea sólo para mayores de edad.
La minuta enviada por la Cámara de Diputados recibió el voto en contra de los tres senadores por Nayarit principal productor de tabaco en el país, Raúl Mejía, Gerardo Montenegro y Francisco Javier Castellón, así como la defensora de los derechos humanos Rosario Ibarra y José Luis Lobato, de Convergencia; lo mismo que las abstenciones de Francisco Javier Berganza y el vicecoordinador del PRD, Ricardo Monreal.
Durante la discusión que se llevó más de tres horas, se reservaron 18 artículos para su discusión en lo particular, pero finalmente no fueron modificados, por lo que la minuta se aprobó tal cual y fue enviada por la Cámara de Diputados y fue turnada al Ejecutivo para que la publique en el Diario Oficial de la Federación y entre en vigor 90 días después.
Ricardo Monreal presentó una moción suspensiva para discutir a fondo las sanciones que se establecen en la legislación, al considerar que se contrapone a las disposiciones constitucionales; sin embargo, no prosperó.
Lo mismo sucedió con la propuesta de Tomás Torres, del PRD, quien planteó que permitir la denuncia anónima a quien infrinja esta ley es inquisitivo y modifica principios fundamentales de preservación de derechos y garantías individuales.
Los senadores del PRI y PAN no avalaron la adición de un artículo transitorio propuesto por el perredista Francisco Javier Castellón, para que se obligara al Ejecutivo a aplicar un programa de reconversión para los productores de tabaco, quienes se verán afectados con la legislación que permitirá que las empresas tabacaleras se justifiquen cuando decidan importar tabaco para su producción, por ser éste más barato
Revisarán impacto en productores
(MéxicoSusana Hernández)
Productores de tabaco de Nayarit informaron que la Secretaría de Gobernación establecerá una mesa de trabajo para analizar el posible impacto económico que tendrá el sector con la Ley General para el Control del Tabaco, aprobada ayer en el Senado.
Tras reunirse en Bucareli con el subsecretario de Enlace Legislativo, Cuauhtémoc Cardona, el representante de los productores de tabaco de Nayarit, Rodolfo Coronado, indicó que a la mesa se convocará a las secretarías de Agricultura, Economía y Salud para que estudien la problemática que enfrentarán más de 12 mil familias en la entidad con la ley antitabaco.
El funcionario de Gobernación detalló que desde la década pasada a la fecha han enfrentado severas afectaciones, pues la producción de tabaco ha caído de 5 millones 500 mil jornadas de trabajo anuales a menos de dos millones.
A ello, abundó, se agrega el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) gradual aprobado en el Congreso de la Unión para tabacos labrados, y que para este año será de 150 por ciento.
Las regulaciones, las restricciones, esto ha implicado que año con año vayamos a la baja en la producción de tabaco. ¿Esto qué implica? Pues un impacto social y económico muy negativo para los productores, para las familias tabacaleras y para las regiones productoras de tabaco, aseguró.


