Entrevista: Juan Ignacio Zavala Gerente de la edición global de El País
“A mí que me esculquen”
Juan Ignacio Zavala toma el teléfono en Buenos Aires. Está en Argentina para preparar la expansión de El País en el sur del continente. Acepta hablar porque quiere deslindarse del episodio de Carmen Aristegui.
Yo ni sabía, dice más de una vez, sin perder su tradicional sentido del humor. ¿Aparte, crees que me iba a meter?
El hombre de todas las confianzas de Felipe Calderón desde hace 15 años, su consejero, cuñado y amigo, explica además qué es lo que hace en Grupo Prisa. La oportunidad de trabajar aquí tenía que ver, precisamente, con no tener injerencia en los medios nacionales, subraya el también ex colaborador del programa de Carmen Aristegui y MILENIO.
¿Por qué salió Carmen Aristegui de W Radio?
Yo lo que quiero es precisar un punto, el de qué es lo que hago en Grupo Prisa. Porque ha habido algunos columnistas y reporteros que han manejado la información de que yo, Juan Ignacio Zavala, cuñado de Felipe Calderón, manejo las relaciones del Grupo Prisa en México. Esto es absolutamente falso. Yo no tengo esa posición, ese cargo. Yo soy gerente de la edición global de El País, que es un proyecto ambicioso que tenemos y estamos trabajando en América Latina.
¿Nada más?
Por mi condición, y por haber trabajado en la política unos 15 años, yo busqué un trabajo que me facilitara estar lejos de las decisiones políticas nacionales polémicas. Lo dije en su momento. Es algo que consideré adecuado para mí, para mi carrera. Así es que acepté la oportunidad de trabajar en Grupo Prisa, que es un grupo serio, un grupo de plataforma internacional.
¿Por qué salió Carmen Aristegui?
Te lo digo, y no porque represente al grupo. Creo que fue muy claro lo que dijo Carmen el viernes: que no hubo un acuerdo entre las partes para llevar a cabo la renovación del contrato. Y eso es lo mismo que Prisa comunicó a la prensa.
¿Muy claro? No dijeron nada, Juan Ignacio.
Será porque fue un trato entre particulares. Pero yo estoy al margen de todas esas negociaciones. No tengo nada que ver con esas contrataciones ni con las negociaciones ni con nada que tenga que ver con la XEW.
¿Sólo trabajas en El País?
Así es. En El País, pero con nada que tenga que ver con el asunto editorial. Veo cosas de carácter comercial y de marketing.
¿Estás haciendo trabajo de promoción, administración, desarrollo, pero nada que ver con la parte editorial de El País?
Nada editorial.
¿Ni tienes que ver con W Radio?
Nada, no conozco ni las oficinas. La oportunidad de trabajar en Prisa tenía que ver, precisamente, con no tener injerencia en los medios nacionales.
Javier Mérida, quien dirige el área de radio de Prisa en México, ¿platicó contigo sobre el caso de Carmen Aristegui, así fuera en un café?
No, no. Sí conozco a Javier Mérida pero jamás he tomado un café o desayunado, comido o cenado con él. Coincidí con él en España en algunas reuniones, pero fuera de eso no lo he vuelto a ver. Además, te imaginarás que en decisiones de ésas, pues no me voy a meter. Sería un error.
Pero mira lo que se está diciendo de ti en los diarios y las revistas.
Me estoy tratando de salir y todos me quieren meter.
¿Entonces a ti que te esculquen?
A mí que me esculquen. Yo le tengo un respeto profesional y personal a Carmen Aristegui, pero además no tengo nada que ver, no me meto. A ti te consta, el 5 de julio de 2006, deje de escribir en MILENIO. Ahí terminé. No escribo, no hablo y aun así me están cargando las cosas.
Se llama portación de cuñado
indebido.
Portación de cuñado incómodo.
Y mira, El País, el gran diario de la transición española, es acusado por los democráticos mexicanos de prestarse a las peores censuras, en buena medida por culpa tuya.
¡Imagínate si yo tuviera la capacidad de cambiar el modelo editorial de El País o algo así!
Bueno, según leo, eres un hombre muy poderoso.
Mira. Eso que dicen es parte del momento. Para mí es una gran oportunidad estar en El País.
¿Seguro no tuviste nada que ver?
Yo ni sabia, ni, te repito, me voy a meter en ese tipo de cosas. Mi circunstancia personal me obliga a estar fuera de la política, pero tengo derecho a trabajar.


