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Se descubrió una escalinata en el Templo Mayor

En Tlatelolco, hallazgo que cambiará su historia

Se modificó en ocho ocasiones, dijo el especialista Salvador Guilliem.
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  • 2008-11-16•Cultura

<b>Los vestigios de la escalinata </b>muestran que fueron ocho etapas constructivas y no siete como
Los vestigios de la escalinata muestran que fueron ocho etapas constructivas y no siete como Foto: Mauricio Marat

Desde hace 15 años, Salvador Guilliem comenzó a estudiar el Templo Mayor de Tlatelolco, una pirámide de casi 700 años de antigüedad, con el propósito de escribir la cronografía real de su construcción y dar cuenta de las siete etapas constructivas señaladas por las fuentes históricas.

Luego de avanzar unos siete metros en su interior y, con ello hallar las siete etapas constructivas, se descubrió una escalinata dentro del edificio, lo que pondría en duda la fecha de la fundación de Tlatelolco, aunque ello no implica que se tenga que “reescribir la historia del México prehispánico”, porque se necesitan evidencias materiales contundentes.

“El hallazgo de la escalinata nos diría que son ocho etapas constructivas y, por lo tanto, tendríamos que afinar si la fundación se dio en 1337 o es un poco anterior [...] Pero debemos de ser prudentes. La arqueología vive de evidencias materiales que deben de ser contundentes.

“Lo único que encontramos es una pirámide más antigua de las que ya conocíamos y hasta no tener terminada la investigación de los materiales diagnósticos, podríamos decir en qué fecha fue la de la fundación. Además, faltarían las investigaciones en Tenochtitlan y en Tenayuca para que nosotros pudiéramos ver un decurso social más completo; mientras la arqueología no lo aporte, no podríamos hablar de modificaciones, ahora sólo afinamos las cronologías ya escritas.”

El director de la zona arqueológica de Tlatelolco recuerda que los mexicas fundaron las dos ciudades: Tenochtitlan en 1325 y Tlatelolco 13 años más tarde, entre 1337 y 1338 según los investigadores, por lo cual crecen y se desarrollan al mismo tiempo.

Sin embargo, el especialista recuerda que luego de los conflictos que derivaron en la conformación de la Triple Alianza, entre Texcoco, Tenochtitlan y Tlacopan (Tacuba), “Tlacaelel –hermano de Moctezuma primero– sugiere que se quemen todas las bibliotecas para que su historia no caiga en manos del vulgo y así sucede.”

“El mexica, después de 1428, va a escribir su propia historia y se afianza en un origen divino. Por lo tanto, la arqueología va a corroborar lo que dicen las historias. El tener una escalinata más es probable que nos diga que el desarrollo de Tlatelolco es un poco más temprano, pero todavía no podríamos decir la fecha hasta no agotar la investigación.”

A ello habría que sumar que la historia de ese pasado fue escrito por gente que tuvo como principales fuentes a los documentos prehispánicos, antes que por datos científicos.

Hallada hace un mes, se cuenta que esa octava etapa constructiva fue rota intencionalmente por los mexicas, aproximadamente en 1368 cuando hicieron la etapa dos, con la intención de depositar una ofrenda, objetivo de una siguiente etapa de excavación y que se encargaría de ofrecer mayores datos con respecto a la fundación de Tlatelolco.

El propósito principal de los trabajos de Salvador Guilliem ha estado relacionado con el por qué se construyeron dos recintos sagrados: en Tenochtitlan está perfectamente demostrado que es el vértice sagrado, el centro de todo el universo; y en Tlatelolco la arqueología reporta que el mexica tuvo acceso completo a sus dioses y comunicación con ellos.

“Hemos propuesta otra temporada de campo para liberar todos los testigos de escalinata, ver si tenemos una ofrenda depositada en el interior y recuperarla, porque es la que nos va a hacer el favor de indicarnos su temporalidad y, en ese momento, podremos hablar de qué fecha es la construcción.”

De lo que se trata, enfatiza Salvador Guilliem, es de afinar una historia que fue escrita hace dos años.

México. Jesús Alejo