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La Morita, doce mil años de historia

Es el asentamiento humano más antiguo de NL

Según el Instituto Nacional de Antropología e Historia, el sitio existía incluso antes de espacios como Boca de Potrerillos, en Mina, y Cueva Ahumada, en García.
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  • 2008-11-16•Metrópoli

<b>Según los arqueólogos,</b> los primeros pobladores de la zona se dedicaban a la caza, la pesca y
Según los arqueólogos, los primeros pobladores de la zona se dedicaban a la caza, la pesca y Foto: Lorenzo Encinas

Ubicado justo en los límites de Sabinas Hidalgo y Villaldama, La Morita, de acuerdo a recientes investigaciones, es el sitio histórico con mayor antigüedad en el estado y tal vez de todo el país, lo que rompe la creencia que en esta zona de México no abrigaba antiguas culturas.

Según los recientes trabajos efectuados por la Delegación del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) se llega a la conclusión de que el norte de Nuevo León estuvo ocupado por asentamientos humanos dedicados a la caza, la pesca y la recolección a lo largo de más de doce milenios y hasta el siglo XIX, cuando fueron totalmente erradicados de la entidad.

Justo ahora, cuando en el estado se analizan diversidad de culturas, este descubrimiento replantea la prehistoria de la región noreste de México y a su vez aporta nuevos datos acerca de los grupos humanos que habitaron la zona antes de la llegada de los españoles.

La Morita se encuentra a 120 kilómetros de Monterrey, justo al pie de un cerro lleno de oquedades, lomas, cuevas y frontones pétreos que sirvieron como lienzos para las pinturas rupestres, todo ello en medio de un ecosistema típico del desierto.

Para llegar ahí hay que caminar por un sendero un buen tramo de camino, serpenteando una larga vereda, en la que sobresalen tinajas naturales, que en algunos casos llegan a alcanzar los siete metros y son formadas por efecto del agua que se precipita desde la parte alta de la montaña.

Cabe mencionar que La Morita llegó a ser un punto estratégico como centro habitacional de cazadores recolectores, quienes encontraron en la abundante agua un lugar propicio para satisfacer sus necesidades.

Entre los vestigios que corroboran las primeras ocupaciones se encontraron lascas retocadas en asociación a restos óseos de animal, donde llaman la atención dos piezas molares de equus americano, localizados entre las cenizas de lo que probablemente fue una hoguera.

“Este hallazgo es importante porque es la primera vez que se encuentra fauna pleistocénica en asociación directa a materiales culturales en Nuevo León, y a reserva de los resultados que arrojen las muestras de radiocarbono, prolongan de manera relativa las ocupaciones humanas hasta finales del Pleistoceno”, dijo Moisés Valadez, arqueólogo que forma parte de la delegación del INAH en Nuevo León.

El especialista recordó que como parte de los trabajos del instituto durante 2002, se catalogaron un total de 160 nuevos sitios en la entidad; 87 de ellos localizados en bajadas, planicies y abanicos aluviales, y 73 sobre laderas, cimas, frentes pétreos, cuevas y abrigos rocosos.

El arqueólogo agregó que se han registrado casi mil sitios distribuidos en zonas a cielo abierto, pero en todos los casos se han practicado excavaciones estratigráficas regularmente y presentan muy baja densidad de materiales.

Lamentablemente, advierte, los efectos de los elementos han dejado como resultado que dichos materiales fueran víctimas del desgaste natural aunado al paso del tiempo.

En su época de mayor esplendor, de acuerdo a las investigaciones, La Morita fue contemporánea de asentamientos humanos como Boca de Potrerillos, en Mina, y Cueva Ahumada, en el municipio de García.

Monterrey • Lorenzo Encinas