entrevista : Luis Sergio Rangel Chavira, Socio
Es la idea lo que cuesta no la técnica: Luis Sergio Rangel Chavira
Máscara contra Cabellera, no sólo es sólo una expresión aplicable únicamente al apasionante mundo de la lucha libre, forma de la cultura popular.
Considerando la lucha que tienen que enfrentar para mantener en el mercado su propio negocio, Luis Sergio Rangel Chavira de 30 años, junto con su socio Erasmo Bernadac Graciano 33 años, ambos egresados de la Universidad Iberoamericana Laguna, de la carrera de Diseño, reconocen que la especialización del trabajo que realizan, sustentado en la serigrafía, ha derivado en la captación de un mercado interesante de clientes que no requieren trabajos en serie que tengan la calidad requerida.
Uno de sus más representativos, fue el diseño de las playeras de la anterior pelea del boxeador lagunero Cristián Mijares.
¿Por qué nace Máscara contra Cabellera?
La idea surgió cuando estábamos en la Universidad Iberoamericana, y yo tenia un proyecto final de una clase sobre una imagen corporativa, y decidí crearla de mi propio negocio.
Le pusimos Máscara contra Cabellera, ya que forma parte de la cultura popular que nos gusta mucho, además que la lucha libre tiene elementos que inspira espontáneamente nuestro trabajo en el diseño, y que son elementos rescatables con bases en la teoría del diseño.
La necesidad que vimos es que la gente en la escuela no era muy activa.
Entonces mi socio y yo hicimos una especie de colectivo de impresos en serigrafía por gusto, que se pegaron en distintos puntos de la universidad y que finalmente llamó mucho la atención.
Erasmo tenía varios contactos con empresas y nos empezaron a solicitar trabajos impresos en serigrafía, que es un método importante de impresión muy económico y que en La Laguna no se ha explotado, ni utilizado de manera inteligente.
¿Qué diferencia hay entre este negocio y otros?
Por ejemplo, cuando una universidad tiene una celebración y requiere de carteles diseñados e impresos, se van a la imprenta que les hacen de 500 a mil carteles, pero les cuesta muy caro, se desperdicia papel y tinta, porque a lo mucho llegan a utilizar 150 a 200 carteles.
También manejamos la serigrafía artística.
Tratamos de meter para productos en venta que son de dos hasta 10 tintas en un papel con un motivo original.
De hecho Erasmo participó en una exposición en la Alianza Francesa con una serigrafía que imprimimos los dos que tenia mínimo siete tintas cada una, lo que nos ayudó a especializar el negocio en serigrafía bien hecha.
¿El negocio se ha focalizado a la serigrafía al 100%?
Se pudiera hablar de hasta cuatro ramas del diseño que manejamos: Impresiones para serigrafía para diseñadores, serigrafía publicitaria, diseño gráfico, y también hacemos ilustración, en que se ha especializado Erasmo en cuentos para niños y hacemos pintura como acuarela, oleos, acrílicos.
Incluso hemos hecho bastantes pinturas para hoteles, ya que en un cuarto de hotel da un buen ambiente muy interesante.
También hemos hecho diseños para revistas, así como el trabajo de portada del CD para un grupo de jazz llamado Los Dorados.
¿Trabajar la serigrafía puede ser considerado un negocio del que se pueda vivir?
Mi socio y yo vemos que los diseñadores e impresores batallamos para cobrar, porque la gente en lo general no valora el trabajo.
Nos pasa que nos piden un trabajo que pudiera parecer sencillo y que se pudiera cobrar menos; pero la técnica no es lo que cuesta, sino la idea y el proceso.
Cualquier persona puede dibujar pero la idea que uno tiene sustentado en el estudio y análisis creativo previo, es lo que se debe valorar, aspecto que poco se hace.
Nosotros vivimos de esto, si hay mercado, pero en Torreón no se tiene una cultura visual del aprecio por el diseño, y por lo tanto no se paga lo que realmente cuesta.
Hay mercado para todo, pero todo depende de la generación de proyectos como Máscara contra Cabellera, que estamos aquí por iniciativa propia, que es nuestro negocio en el que canalizamos nuestras ideas y propuesta visual, donde se tiene que invertir de nuestro tiempo, dinero, materiales.
Si nos mantiene, pagamos servicios, renta, y nos da para manifestar al paralelo nuestras expresiones visuales.
Nos gusta hacer las cosas bien, con calidad.
Con el tiempo se ha generado una imagen nuestra como una propuesta alternativa de diseño y la gente viene a buscarnos por la serigrafía que realizamos.
Tenemos cinco años haciendo esto, y lo que nos ha dado trabajo, es nuestro propio trabajo, ya que imprimimos nuestro logotipo en cada diseño que nos solicita, es como una forma de promovernos a través de ellos.
¿La experiencia laboral que tuvo previamente definió el perfil de negocio que se quiere emprender?
Erasmo está orientado a la ilustración y yo en el diseño, cuando nos juntamos cada quien tenía su fuerte y nos complementamos muy bien.
Una vez que egresamos, no nos llamaba la atención trabajar para alguien, aunque al principio cada quien si trabajó en otros lugares pero como diseñador nunca.
El negocio propio ha sido lo mejor para nosotros.
¿Pero para ello tuvieron que tener recursos para dar forma a Máscara contra Cabellera?
De hecho, no contábamos con el capital pero si teníamos contactos de amigos que nos facilitaban instalaciones, tanto en la Universidad, en el Teatro Isauro Martínez, y otros lugares.
Pero después, con un proyecto de un cartel para el estado de Durango, se nos dio una beca que nos ayudó a capitalizarnos.
El trabajo que iba fluyendo, una parte se invertía en el equipo, ha sido toda una transición, que nos ha dado la plataforma para captar el mayor número de clientes.
¿Sólo trabajan dos personas en el negocio?
Si, aunque si así lo requiere subcontratamos algunos trabajos. Los dos somos muy perfeccionistas en lo que hacemos ya que la serigrafía requiere de mucho cuidado y calidad.
Y cuando vemos que los trabajos no quedarán con la calidad requerida, preferimos mejor hacer ese trabajo nosotros.
Disparos
Acerca de su comienzo
Al principio no teníamos nada de equipo, pero poco a poco nos fuimos capitalizando para equipar el negocio.
Acerca de sus clientes
Hemos trabajado para el Gobierno Municipal, Zapatería Navarro, Cervecería Corona, Icocult, Alianza Francesa y otros.


