La Universidad de las Américas adeuda finiquitos por más de 3 millones de pesos
La Universidad de las Américas (UDLA) adeuda finiquitos por más de 3 millones de pesos a seis catedráticos-investigadores, todos con doctorado, que en 2006 fueron despedidos con el pretexto de que en la evaluación realizada por los estudiantes habían salido reprobados y, por tanto, no cumplían con el perfil de cambio que hoy busca la institución.
Uno de los catedráticos cesados a quien por razones de seguridad llamaremos Sasha denunció que se les corrió no por reprobar la evaluación interna de desempeño, sino porque no se les quiso pagar el doble turno que se cubrió durante un semestre y que elevó de 26 a 52 las horas semanales de clase.
Detalló que hace un año exactamente, al registrarse el fin del semestre de primavera 2006, acudió a Recursos Humanos para exigir el pago de un adeudo por horas-clase calculado en 170 mil pesos, el cual se negaron a cubrir, porque de acuerdo con el exvicerrector general, Luis Foncerrada Pascal, quien le atendió para dirimir el asunto se había firmado un convenio para gratuitamente cubrir las clases. Me dijeron que si exigía el pago, me corrían.
Nuestra fuente, quien al igual que otros 5 doctores sostienen juicios contra la UDLA ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCA) y en este julio cumplen un año de luchar por el pago, reveló que cuando tomó las horas extra que duplicaron su carga de trabajo se le dijo que era necesario que apoyara , porque la universidad no podía contratar más maestros por problemas económicos.
"Al final del semestre, Foncerrada me dijo: te vas porque me sales muy car@," narró el exacadémico de la UDLA que laboró ahí por casi una década. Después de esto, sin salir aún de vacaciones de verano bloquearon mi último sueldo y me prohibieron el acceso al campus.
Los abogados del exacadémico de la UDLA interpusieron un juicio ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje a mediados de julio de 2006, pero fue hasta enero de 2007 cuando la universidad respondió a los alegatos y ofertó al cesado una liquidación de sólo 130 mil pesos, cuando el adeudo que por ley debe cubrir la casa de estudios es superior a los 600 mil pesos (cargas de trabajo extra, finiquito, salarios caídos).
Los abogados de la UDLA, pertenecientes al Bufete Hernández según la fuente, en la última cita ante la JLCA argumentaron que de insistir en la cantidad citada la liquidación le llegará hasta el 2010, al igual que a los otros 5 despedidos que buscan que también se les finiquite conforme a derecho.
Concluye el entrevistado que el problema de la universidad desde 2006 y que se agudizó en este 2007 es de tipo económico, pues asegura que se busca sanear las finanzas sacrificando a la planta docente: para muestra lo que me han hecho.


