La terapia también permitiría tratar el mal de Parkinson
Médicos tapatíos, tras la cura de diabetes y cirrosis
2008-11-16•Tendencias
Muchas personas han rechazado por diversas razones al cerdo, juzgado impuro por algunas religiones. Pero este animal que otros devoran con fruición tiene en su páncreas células tan similares a las humanas que podrían ser la base de terapias para combatir enfermedades como la diabetes.
El potencial de las células pancréaticas de cerdo es apenas uno de varios proyectos de investigación que desarrollan, en la Universidad de Okayama, en Japón, los tapatíos Alejandro Soto Gutiérrez y Nalú Navarro Álvarez, ambos egresados de la Universidad de Guadalajara.
El doctor Soto contó que mientras estudiaban, buscaron un campo médico nuevo y se enteraron de las terapias regenerativas, la especialidad de la Universidad de Okayama, situada en la ciudad del mismo nombre, ambas en la parte sur de Japón. En 2002, los mexicanos viajaron hasta Oriente y pudieron estudiar y participar en los protocolos de investigación, tanto en medicina experimental como en fase clínica.
El problema era el financiamiento, así que concursamos por una beca del gobierno japonés y finalmente pasamos los exámenes y pudimos adquirir las becas para vivir y estudiar en Japón, desde 2003, dijo Soto.
La doctora Navarro dijo que se han especializado en medicina regenerativa y repoblación celular, es decir, el estudio de la capacidad de los órganos para regenerarse y mantenerse sanos aprovechando a varias células introducidas para tratar diferentes tipos de enfermedades.
Nuestros estudios se basan en células que son aisladas de órganos donados para trasplante [células primarias] y más intensamente hemos estudiado a las células madre adultas derivadas de la médula ósea y las células madre embrionarias, dijo.
En particular, los mexicanos aíslan células de hígado y páncreas, o células madre, que luego se trasplantan para regenerar tejidos en hígado, páncreas, corazón, hueso y retina, actividad en la que colaboran con ingenieros de tejidos, construyendo capas de células sobre matrices de biomateriales.
Las aplicaciones son de largo alcance, dijo la doctora Navarro. Podrán tratarse desde diabetes tipo 1, infartos cardiacos, enfermedades agudas y crónicas del hígado, distrofia muscular, regeneración de huesos, enfermedades de la retina, enfermedad de Parkinson, etcétera.
Un área particular de estudio ha sido la creación de hígados sustitutos empleando células de cerdo o células hepáticas humanas modificadas genéticamente. Hemos desarrollado un dispositivo en donde introducimos células porcinas o células humanas modificadas y después lo conectamos a pacientes con falla hepática aguda, mientras su propio hígado se recupera o se mejora su situación clínica, relató el doctor Soto.
El alcance potencial de esto puede estimarse sabiendo que las enfermedades hepáticas están entre las primeras causas de muerte a nivel mundial. En México son la quinta causa de mortalidad.
La doctora Navarro, tras describir cómo la diabetes tipo 1 (infantil) destruye las células beta del páncreas, dijo que la única opción real de cura para estos diabéticos es reponer esas células destruidas. La apuesta actual, dijo, favorece trasplantar islotes de Langergans. El doctor Soto explicó que éstos se aíslan de páncreas porcinos o humanos y luego se trasplantan en la vena porta del hígado. Añadieron que es una terapia experimental que se ha probado en un millar de casos en todo el mundo, con resultados comparables al trasplate total de páncreas.
El trasplante, agregó, puede restablecer los niveles de glucosa en sangre a niveles normales, sin necesidad de inyecciones de insulina, y mejorar la calidad de vida del paciente.
El potencial de esta terapia es grande, pero obviamente quedan por superar muchas pruebas. Se están usando cerdos transgénicos, cerdos que expresan algunos genes humanos y a los que se suprimen proteínas que el sistema defensivo humano reconocería como extrañas. Si la terapia resulta exitosa y pasa las pruebas actuales, será un progreso considerable, pues habría un acopio virtualmente ilimitado de islotes de Langerhans de origen porcino.
Soto Gutiérrez dijo que el logro principal de los mexicanos ha sido la invención de un nuevo tratamiento para afecciones del hígado. Es un dispositivo que se implanta y que tiene abierto un puerto de suministro que permite inocular al paciente células embrionarias sin que éstas entren en contacto con la sangre.
Los expertos hablaron del gran potencial que tienen las células madre para terapias futuras. Como se pueden replicar indefinidamente en el laboratorio, es posible cultivarlas en masa para usarlas en aplicaciones tan variadas como el trasplante para crear huesos artificiales o la restitución de tejido cardiaco en pacientes afectados por infartos.
Estos beneficios llegarían a pacientes en plazos relativamente cortos, aunque en México todavía no hay hospitales que puedan aplicar tratamientos así en forma regular, ni siquiera experimental.
Nuestro sueño, dijo la doctora Navarro, es regresar a nuestra tierra, apoyar la investigación y apoyar a jóvenes médicos interesados en este nuevo campo de la medicina... por lo pronto tenemos ofrecimientos de algunas universidades y hospitales, pero ninguno de nuestro propio país.
Desde Japón
Medicina regenerativa
La medicina regenerativa y la repoblación celular son campos relativamente nuevos, con los primeros intentos terapéuticos en la década de 1990. Se ha progresado rápido, con grandes avances en el conocimiento de la biología de las células madre, y con mejores protocolos de aislamiento y trasplante.
Para qué sirve
Es una opción de tratamiento para enfermedades que destruyen la masa celular de algunos órganos, como la diabetes tipo I, el infarto o la cirrosis.
El trabajo que desarrollan tapatíos en Japón es:
Aislar células hepáticas y pancreáticas de órganos humanos donados para posterior trasplante.
Aislar y multiplicar células madre, adultas y embrionarias, para regenerar tejido hepático, pancreático, cardiaco, óseo y retina.
Construir hígados y páncreas artificiales a partir de células animales sobre todo porcinas para tratar pacientes con enfermedades agudas de hígado y páncreas.
Trasplantar células hepáticas, pancreáticas y células madre para repoblar hígado, páncreas, corazón y hueso.
Fuente: Dr. Alejandro Soto, Dra. Nalu Navarro/Departamento de Cirugía. Universidad de Okayama, Japón






