Crónica: Arremete contra Jorge Zermeño
La rudeza de Layda Sansores
La legisladora Layda Sansores, de Convergencia, exhibió ayer, desde la tribuna de la Cámara de Diputados, lo que llamó el chiquero en el manejo de los millonarios recursos que el órgano legislativo suministra a las ocho fracciones parlamentarias.
Entre abucheos y epítetos lanzados desde las curules (¡Bájate, Layda Millones!), incluso de su propia bancada, la campechana mostró su rudeza y se lanzó contra los coordinadores parlamentarios, pero también censuró la tibieza del panista Jorge Zermeño, presidente de la Mesa Directiva, por solapar, según dijo, la discrecionalidad en la administración de las subvenciones a los grupos parlamentarios.
Antes, Sansores tomó por sí sola y durante 14 minutos la tribuna del Palacio de San Lázaro, con la exigencia de hacer la denuncia y proponer una reforma legal para obligar a los coordinadores parlamentarios a rendir cuentas claras.
El pleno cameral se disponía a discutir el proyecto de reformas a la Ley de los Sistemas de Ahorro para el Retiro, cuando la legisladora de Convergencia subió la escalinata y se apoderó literalmente del atril parlamentario, entre la gritería de los diputados y un débil intercambio de manotazos con la priista Lilia Merodio, secretaria de la Mesa Directiva.
Solamente cedió a permitir la continuidad de la sesión, cuando Zermeño le garantizó el uso de la palabra al finalizar la discusión de los dictámenes.
Así, al terminar las votaciones del día, Sansores volvió a la tribuna, en medio de la expectativa generalizada y la ausencia del coordinador de su bancada, Alejandro Chanona, que prefirió seguir la sesión por el Canal del Congreso.
Con las pruebas en la mano, la diputada embistió de principio a fin contra los ocho iluminados que están al frente de las fracciones legislativas, al desnudar las cuentas de cada bancada, aunque la peor parte se la llevaron el Verde Ecologista y Convergencia.
Aquí el informe del Verde Ecologista es un himno al cinismo en un informe financiero no pone un número, ni siquiera la fecha, y dice que las subvenciones se ocupan en trabajos legislativos, como son la caja chica, asesorías de proveedores externos, comidas de diputados, servicios de los vehículos y desplegados en prensa, remarcó, ante el enrojecido rostro de Gloria Lavara, jefa del grupo aludido.
Y siguió, ahora contra su propio coordinador: En Convergencia, lamento que se hable de 11 millones (de pesos) que se han gastado en apoyo a militantes y así habla como si fuera un partido político ( ). Pero hasta la manera de presentarlo, en cuatro renglones, hace un resumen de todos los dineros que recibió, igual que hace el PRI.
Alzando su aguda voz por encima de las descalificaciones, Layda Sansores dijo que el PRI gasta, y aquí no hay comparación, 4 millones y medio en servicios generales, pero el PAN gasta 34 millones de pesos también para servicios generales, como si tuvieran ocho veces más diputados que el PRI.
Solamente disculpó a las fracciones del PRD y del PT; a una, por desglosar las nóminas de la bancada, y a la otra, por incluir los estados de sus cuentas bancarias, como no lo hacen el resto de los grupos legislativos.
Al final, con evidente irritación y ante un pesado silencio en el pleno, Zermeño se defendió de las imputaciones y aseguró que no solapa ningún mal manejo; en todo caso, admitió, es responsabilidad de los grupos parlamentarios rendir informes a la Contraloría Interna y, en su caso, someterse a la Auditoría Superior de la Federación.


