La Congregación de la Doctrina de la Fe notifica a Jon Sobrino
El Vaticano ordena callar a teólogo de la liberación
La V Conferencia de Obispos de América Latina y el Caribe (CELAM), que será en mayo, en Aparecida, Brasil, se caldea.
El papa Benedicto XVI, por medio de la Congregación para la Doctrina de la Fe (ex Santo Oficio), ha notificado a Jon Sobrino, jesuita salvadoreño nacido en España, y uno de los más conocidos teólogos de la liberación, con una sanción canónica. Sobrino tendrá que mantener silencio académico (por lo que dejará de dar clases en la Universidad Centroamericana, UCA, que fundó) y se le prohíbe publicar libros teológicos. Se le reducirá al silencio.
La medida disciplinaria que será aplicada por las autoridades locales es anunciada y oficializada por una nota vaticana. Ésta dice que en las obras del jesuita hay errores peligrosos porque pueden causar daños a los fieles; la Iglesia no puede expresarse mediante categorías sociológicas con preferencia partidista.
El Vaticano censura al sacerdote porque su postura disminuye la importancia de la divinidad de Cristo y subraya demasiado sus rasgos humanos e históricos.
El vocero vaticano, el padre Federico Lombardi, aclaro que la medida no es personal, y que el silencio canónico de Sobrino se debe a que unas afirmaciones de él están en contra de la doctrina de la Iglesia. La aplicación de la sanción que recomienda El Vaticano corresponde a las autoridades locales
Pero ésta es tan sólo la más reciente instancia de conflicto entre El Vaticano (o, mejor, Joseph Ratzinger) y los jesuitas y su Teología de la Liberación.
Cuando el actual Papa todavía era Prefecto para la Congregaron de la Doctrina de la Fe, se encargó de notificar varios teólogos de la liberación, notablemente Leonardo Boff, Hans Küng y Pedro Casaldáliga. Con la de Sobrino, son 11 las notificaciones vaticanas a esta escuela.
Sobrino no ha comentado nada a la prensa sobre la sanción, pero en una carta del 13 de marzo afirmó que ésta es un intento por parte de algunos oficiales curiales, o bien de otra autoridad, de acabar con la Teología de la Liberación.
La sanción probablemente no será acatada con gusto en Latinoamérica, donde la Teología de la Liberación es enormemente popular.
A pesar de lo que dijo el Papa en su audiencia de los miércoles , la Iglesia dista mucho de ser una sinfonía de unidad


