El huracán navideño

En una tradición de la que forman parte autores como Charles Dickens y Hans Christian Andersen, presentamos una serie de cuentos que recuerdan la Navidad, no siempre para celebrarla como una ocasión de paz y felicidad, sino también para registrar, desde el humor y la ironía, sus contrastes y aun los resentimientos y las pequeñas o grandes revanchas que alienta.

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  • Una Navidad en el laberinto

    Una muy lejana, por ejemplo, en medio de la juguetería Ara de Insurgentes, donde desplegué un berrinche olímpico porque ahí mismo mi madre me informó que no existían ni Santa Claus en la casa ni los reyes magos en la de la abuela, y que ese tren de juguete tan caro no podía ser mío aunque me empeñara en hacer un escándalo, pues a la madura edad de seis años ya debía comprender la verdad y conocer la mentira.

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  • El espía

    La casa estaba en silencio; sólo a lo lejos se oían tronar algunos cohetes. Pepe vigilaba la base del pino desde su escondite, aunque los párpados se le cerraban por el cansancio y el frío.

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  • Hombre de acción

    Cada año mejoraba, cada año le escupía alguna novedad, pero esta vez se había mandado: el traje nuevo de Santaclós de terciopelo fino, de un rojo distinto al resto, más oscuro.

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  • El vengador

    Santa, al verse completamente arruinado, hipotecó su casa y la perdió, despidió a los duendes y vendió el trineo con todo y renos a un viejo coleccionista de rarezas y antigüedades de Nueva York.

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  • Puntual

    Mira por la ventana: no ve nada, pero sabe muy bien que allá afuera está la nieve.

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